De la bohemia de la Costa del Sol al rodaje de ‘El sur’, en los recuerdos de John Healey

calendar_today 31.08.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Alfredo Valenzuela

Sevilla, 31 ago (EFE).- Cuando solo era un niño, Hemingway le aconsejó, en presencia de Gary Cooper, que conociera España. Le hizo caso y vivió la bohemia de los años setenta en la Costa del Sol y las Alpujarras, trató a Gerald Brenan, estudió Medicina en Granada y fue ayudante de dirección de Víctor Erice en 'El sur', todo lo cual lo cuenta el mismo John Healey en 'Recuerdos del Sur'.

PUBLICIDAD

Publicadas por la editorial sevillana Renacimiento con traducción de Soledad Maura, las memorias de John Healey dan también testimonio de la estrecha relación que mantuvo con la familia de Federico García Lorca, sobre todo en su exilio neoyorquino, y de cómo se gestó el primer gran documental de TVE sobre el poeta con motivo de su centenario, que él mismo dirigió en su inicio.

"Distinguirse por hacer algo bien es un camino casi seguro hacía la crítica y el vituperio. En general es una nación en la que solo se habla de boquilla del concepto de iniciativa personal, cuando en realidad esa cualidad se castiga sistemáticamente", escribe Healey en el capítulo que dedica al rodaje de 'El sur', a su amistad con Víctor Erice y a sus inicios en el mundo del cine.

PUBLICIDAD

Unos inicios que luego le llevaron a trabajar en Estados Unidos con los directores de cine Woody Allen, John Huston, Elaine May, Arthur Miller y Peter Weir, unos trabajos en los que confirmó, como le pasó durante el rodaje de 'El sur' en España, "las tensiones que inevitablemente existen entre los equipos del director y del productor", aunque con "la palmaria evidente excepción del maravilloso equipo de Woody Allen".

Su relación con Víctor Erice, aunque muy próxima durante muchos años no alcanzó un final del todo idílico, mientras que la que mantuvo con el productor Elías Querejeta y buena parte de su equipo fue de abierta antipatía: "Querejeta, el paladín de los ideales comunistas, se había comprado un gran piso frente al Palacio Real, en la Plaza de Oriente".

PUBLICIDAD

Sobre 'El sur' escribe que "Querejeta deseaba que la película fuera un éxito (...) pero en mi opinión, otra parte de él no lo deseaba. O, más exactamente, sólo si era su éxito personal. Con su afición a protagonizar, su anhelo de ser considerado un 'productor creativo', de casi dirigir películas a través de sus directores sin tener el valor de intentarlo por sí mismo".

De ahí que resultara una "combinación letal" al trabajar "con alguien tan testarudo" como Erice, ante quien Quejereta sentía la "necesidad de doblegarlo de alguna manera" y a quien "no le gustaban las palmadas en la espalda ni ir e copas después de un día de trabajo".

PUBLICIDAD

En resumen: "La admiración de Querejeta por Víctor se veía ensombrecida por la envidia que sentía, por el talento y la sensibilidad de Víctor. Uno era un verdadero artista, y el otro un 'artiste manqué'".

"En Cartagena me tragué mi orgullo" ante "un apuesto príncipe romaní", recuerda Hanley en estas páginas al recordar cómo le pagó una cantidad desorbitada, en mano y sin recibo alguno, a un patriarca gitano que así lo exigía para permitirles rodar unas secuencias en su barrio, en lo que fue solo uno de los problemas que tuvo de afrontar durante el rodaje de la película 'Navy Seals'.

PUBLICIDAD

No fue el más grave, ya que como jefe de producción, hubo de solucionar la participación de helicópteros de la Armada española, que casi a diario había que volver a pintar con sus colores originales después de pintarlos como si fueran estadounidenses, o el abandono de los auténticos 'navy seal' que suplían a los especialistas habituales por lo arriesgado de las escenas y que se marcharon sin despedirse ante la invasión de Panamá.

Acerca del carácter de los españoles, y en particular de los andaluces, Healey es capaz de eludir el tópico cuando escribe: "Como había observado por primera vez mientras estudiaba Medicina en Granada, los españoles, por regla general, tienen un gran don para trabajar muy duro mientras disfrutan sin un ápice de puritanismo".

PUBLICIDAD

Sobre España, la principal confesión: "Vivir en España cambió mi vida. Ha sido el país en el que descubrí lo que quería de la vida, aunque no siempre se consigue lo que se quiere". EFE

(Foto)