Sumar años también significa que hay ciertas rutinas que hay que modificar, a los 60 años ya no vale solo con una crema hidratante, sino que se necesitan principios activos con efecto antiaging como es el retinol. Al igual que el maquillaje luce mil veces mejor si se apuesta por productos ligeros y no demasiado cubrientes que terminan opacando la piel.
Las pieles maduras lo que necesitan son productos que no tapen sino que aporten luminosidad, frescura y un acabado jugoso natural. En definitiva, el deseado efecto buena cara, y para ello hay algunos trucos que se pueden llevar a cabo sin demasiadas complicaciones y con los mejores resultados.
Según la maquilladora Marta Arce,"en verano solemos tener más color, mayor circulación y una luminosidad natural que muchas veces intentamos cubrir innecesariamente. Cuando dejamos que esa piel se vea y simplemente corregimos o potenciamos ciertas zonas, el resultado suele ser más bonito, ligero, fresco y mucho más actual", comenta.
En este sentido el menos es más, por eso es mucho mejor centrarse en cubrir solo lo necesario y no cargar la piel de producto, y mucho menos aplicando capas gruesas, porque si en algo están de acuerdo los expertos, es en aplicar siempre los productos en capas muy finas.
Cada vez que pienso en cómo sería mi neceser de maquillaje perfecto, nunca faltan los productos de preparación de la piel. Un buen sérum que deje la piel hidratada y luminosa es fundamental, uno que no puedo dejar de recomendar es es el Pearl Skin CreamySerum de Yinger porque además de dejar la piel preciosa también logra que la base se vea más bonita.
Y si hablamos de pieles maduras, es aún más fundamental, ya que por lo general este tipo de pieles necesitan un extra de luz y jugosidad. Las cremas ligeras y los sérums son fabulosos, porque no se sienten pesados pero otorgan a la piel todo lo que necesita. El maquillador David Deibis recomienda "mezclar una base tipo sérum o un tratamiento con color con una pequeña cantidad de iluminador líquido. No hace falta aplicarlo por toda la cara: debe concentrarse en las zonas donde la luz incide de forma natural", señala el maquillador. "Basta con poner una dosis de base en el dorso de la mano, añadir una gota de iluminador y extender la mezcla con los dedos", explica.
Pero si hay algo que puede hacer muchos por las pieles maduras, es apostar por ingredientes antioxidantes y reparadores para que la barrera cutánea no se altere. Un aspecto muy importante este, ya que cuando la piel tiene dañado el manto hidrolipídico la piel se ve más envejecida: se presentan rojeces, granitos y mayor sensibilidad. Por eso, cuando la piel está en buen estado, el tono mejora y tolera mejor los productos. El Cream Skin Cerapeptide de Laneige es perfecto para que la piel está jugosa y glow.
A la hora de aplicar la base de maquillaje, como os decíamos antes, es mucho mejor aplicar una capa ultra fina para unificar el tono, y luego si hay que corregir, en lugar de aplicar otra capa, es mejor centrarse solo en aquellos puntos donde hace falta. Pueden ser manchas, rojeces cerca de la nariz o las ojeras. "No siempre es necesario aplicar producto en todo el rostro. Simplemente con unificar ligeramente el tono de nuestra piel, corregir pequeñas imperfecciones y añadir un toque de color en mejillas y labios y una máscara de pestañas es suficiente", comenta Arce.
Las esponjas son ideales por su acabado natural pero también se pueden usar los dedos que ayudan a integrar muy bien el producto. Lo fundamental es conserva la frescura y que el resultado sea natural, el de una segunda piel. "Se piensa que al aplicar más base, más polvos o más fijación el maquillaje durará más tiempo, pero normalmente ocurre justo lo contrario. El exceso de capas suele acabar rompiéndose, acumulándose, moviéndose o resultando incómodo a lo largo del día", explica la maquilladora.
Pero si hay un producto que aporta una frescura inmediata es es el colorete. Es el gran aliado para revivir el rostro y recuperar es lozanía que aportan las mejillas encendidas. Las fórmulas en crema incluso las líquidas son las que mejor se adaptan a las pieles maduras, porque aporta color y jugosidad a la vez. "Los tonos melocotón y coral rosado aportan calidez sin endurecer los rasgos", aconseja Deibis.
La mejor forma de aplicarlo es en la parte más alta del pómulo y ligeramente hacia las sienes para lograr efecto lifting, pero sin meterse directamente en las sienes, ya que con la edad, esta zona se suele ver hundida y si aplicamos colorete ahí, el efecto será mayor. Por eso, se recomienda aplicar el colorete de forma ascendente y un poco de corrector justo en las sienes para conseguir visualmente más volumen.
Fotos | Alena Darmel en Pexels, @deviddaibis