Hay historias que parecen estar escritas por el destino. La de Dante y Laura María transcurre en Granada y es, sin duda, una de ellas. Un pastor alemán cariñoso, juguetón y cabezón que llegó hace cinco años, justo cuando más se le necesitaba, y que desde entonces, se ha convertido en un apoyo inseparable para la joven.
Antes de la llegada de Dante, su dueña había compartido su vida con otro perro llamado Coco. Su pérdida fue un golpe muy duro que la llevó a atravesar una gran depresión.
Fue entonces cuando su hermana decidió intervenir. Fue en busca de un cachorro que pudiera devolverle la ilusión. Según relata la familia, había muchos perros dentro de una caja, pero uno destacó por encima de todos.
"Cuando mi hermana fue a por él, había muchos cachorros y él salió solo de la caja, tan pequeño apenas podía andar, y fue directo a los pies de mi hermana, era como si estuviera destinado a ser para mí", cuenta emocionada. Aquel pequeño cachorro era Dante.
Desde ese momento comenzó una historia de compañía y cariño que todavía continúa. "Así es como llegó a mi vida mi querido Dante, en el momento que más falta me hacía", recuerda Laura María
Con el paso de los años, Dante ha demostrado tener una personalidad muy especial. Es un perro "muy muy bueno pero a la par también muy cabezón", explica entre risas. Le encanta jugar y disfrutar de cada momento, aunque también se asusta con facilidad.
Entre sus costumbres más curiosas está su peculiar forma de dormir. Dante suele quedarse descansando con las patas de atrás apoyadas en el sofá y la lengua fuera, una imagen que arranca sonrisas a quienes le conocen. Además, aunque es un perro bastante grande, le encanta dormir debajo de las mesas, incluso cuando apenas cabe.
Es muy muy bueno, pero a la par también muy cabezón. Cuando estás mal no se aparta de tu lado
Pero si hay algo que define a Dante es su carácter cariñoso. Su dueña asegura que cuando alguien está pasando por un mal momento, él permanece a su lado sin apartarse ni un instante. "Cuando estás mal no se aparta de tu lado para nada", afirma.
A su bondad se suma otra de sus grandes pasiones: los gatos. Le encanta estar cerca de ellos y compartir momentos de juego y tranquilidad.
La historia de Dante demuestra cómo, en ocasiones, una mascota puede convertirse en mucho más que un animal de compañía. Para su dueña, aquel cachorro que salió de una caja y caminó hasta los pies de su hermana no solo llegó a un hogar, sino que apareció en el instante exacto para ayudarla a recuperar la sonrisa.