La actriz Daisy Edgar-Jones ha tenido una carrera de lo más meteórica, ya que, en tan solo cinco años, se ha situado como uno de los rostros emergentes del nuevo Hollywood y de reclamo de las nuevas generaciones a partir de su participación en la adaptación de Normal People, de Sally Rooney, junto a Paul Mescal.
Después de protagonizar La chica salvaje, el ‘remake’ de Twister e Indomables, Daisy Edgar-Jones se pone al frente de una nueva adaptación de Sentido y sensibilidad, el clásico de Jane Austen que ya había sido adaptado en varias ocasiones (la más famosa, la película de Ang Lee con Kate Winslet y Emma Thompson) y que ahora vuelve a las pantallas de cine inundado de una nueva sensibilidad contemporánea.
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“Creo que el poder de Jane Austen reside en que escribía sobre la experiencia humana. Así que, aunque esos personajes fueron escritos hace 200 años, todos podemos todavía reconocernos en nuestra sociedad. Y, por tanto, se sienten intrínsecamente frescos”, cuenta la actriz en la rueda de prensa de presentación de la película.
Sentido y sensibilidad cuenta la historia de las hermanas Dashwood (Elinor y Marianne) y su madre, quienes quedarán en una situación económica precaria tras la muerte del padre de la familia. La herencia pasará al hijo barón, nacido fuera del matrimonio, por lo que las mujeres tendrán que abandonar su hogar y mudarse a una modesta granja. A partir de ese momento, tendrán que buscar su lugar en una sociedad que no permite la independencia del género femenino.
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Mientras Elionor (Daisy Edgar-Jones), la mayor, simboliza el “sentido”, la responsabilidad, Marianne (Esmée Creed-Miles), representará la “sensibilidad”, por su carácter impulsivo y pasional.
La actriz reconoce que siempre había sentido adoración por el personaje que ahora interpreta durante su etapa de crecimiento, pero que la nueva versión le hizo aproximarse más a él. “Me encantó que el guion de Diana Reid permitiera que mi Elinor dejara ver un poco de ferocidad a veces. Porque ella es alguien que, aunque ocupa ese espacio de la sensatez, está llena de pasión y sensibilidad. Simplemente se ha vuelto una persona muy hábil para controlarlas y mantenerlas contenidas. Así que tener esos momentos para desahogarse ha sido realmente emocionante para mí”, cuenta la actriz.
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Las dos hermanas en la ficción ya habían trabajado juntas al inicio de sus carreras. “Nos conocemos desde hace mucho tiempo, así que sentimos un gran cariño la una por la otra”. Cuenta que hubo una escena en concreto que las acercó durante la película, aquella en la que Elinor le hace saber a Marianne que se siente desconsolada. “Recuerdo que cuando estaba con ella pensé: ”Encontré a Elinor, solo podía encontrarla junto a ella". Y fue un momento mágico".
A cargo de la dirección encontramos a Georgia Oakley, que se dio a conocer dentro del cine independiente británico gracias al drama ‘queer’ Blue Jean (2022), por el que consiguió cuatro galardones en los BIFA.
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“Georgia nos permitió tener la libertad de jugar un poco e improvisar, como todos esos momentos en los que nos trenzamos el cabello mutuamente y somos muy afectuosas la una con la otra de una manera hermosa”, dice.

La actriz recuerda sus conversaciones con la directora sobre los ángulos de cámara adecuados para Elinor. “Es alguien que expresa poco sus palabras, pero mucho a nivel interno, así que cada plano era muy intencional, ya que había que transmitir sus sentimientos más ocultos de forma silenciosa”.
En la película, Elinor vivirá en secreto los sentimientos que profesa hacia Edward Ferrans (George Mackay), el hermano de Fanny Dashwood (Stacy Martin), la mujer de su mediohermano y que representa la vanidad social y la falta de escrúpulos. Ambos se sentirán atraídos, pero tendrán que hacer frente a las imposiciones de la época.
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Daisy Edgar-Jones le da mucho valor a cómo se ha trasladado la obra de Austen a 2026. “Es como hoy en Instagram. Cada una intenta dar una versión de sí misma, pero cuando están solas, se sienten tal y como son. También me gusta que se representen a las hermanas Dashwood como bohemias. Son una familia artística. Elinor dibuja y pinta, mientras Marianne toca música. Y la madre celebra la juventud y la libertad de sus hijas de una forma maravillosa. Creo que es una película sobre la resiliencia femenina y cómo superan su situación”.
Para la actriz, el verdadero foco no es la historia de amor, sino la relación entre las mujeres. “Es de lo que estoy más orgullosa, de la hermandad que se crea entre ellas y que se prioriza a sí misma a través de una mirada muy feminista”.
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Para ella, convertirse en una heroína de Jane Austen ha sido un sueño. “Pienso en los personajes de Austen como en los de Shakespeare, en el sentido de que cada espectador tiene una interpretación de Hamlet y de Julieta”, cuenta refiriéndose al carácter universal de su obra.