La Anlis (Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud) Malbrán informó que ya se encuentra en funcionamiento un nuevo edificio abocado al trabajo sanitario con miras a fortalecer la capacidad nacional de investigación, vigilancia y diagnóstico de brotes.
Estas instalaciones permitirán caracterizar microorganismos y generar información esencial para la prevención y el control de las enfermedades transmitidas por alimentos y agua contaminada.
De acuerdo a la información oficial, el “funcionamiento estará a cargo de un equipo multidisciplinario integrado por 30 profesionales que incluyen bioquímicos, biotecnólogos, biólogos, licenciados en alimentos, bioinformáticos, técnicos, administrativos y auxiliares especializados".
“A 110 años de su creación, el Malbrán continúa su trayectoria de excelencia científica. Las enfermedades transmitidas por agua o alimentos contaminados requieren detección temprana, diagnóstico preciso y respuesta rápida para proteger a la población. Por eso ponemos en funcionamiento este nuevo espacio destinado a fortalecer el trabajo frente a estos riesgos y a mejorar su capacidad para poner el conocimiento, la tecnología y el trabajo de sus equipos al servicio de la salud de los argentinos”, expresó el ministro de Salud, Mario Lugones, en la recorrida por el nuevo edificio.
En una superficie de 540 metros cuadrados convivirán los servicios de Bacteriología Sanitaria, Enterobacterias y Fisiopatogenia. La obra demandó una inversión de $295 millones destinada a la renovación integral de las instalaciones eléctricas, la incorporación de sistemas de extracción y tratamiento de aire, el montaje, traslado y calibración del equipamiento científico, la puesta en funcionamiento del sistema central de climatización, y la adecuación tecnológica y operativa.
De acuerdo a lo informado en el comunicado oficial, en este centro de investigación y análisis se destacan tres áreas de trabajo, que se especializan en la detección de diferentes enfermedades.
Los tres “integran la Red Nacional de Diarreas y Patógenos Bacterianos de Transmisión Alimentaria y participan como centros de referencia de PulseNet América Latina y el Caribe para la vigilancia genómica de estos patógenos”, se lee en el aviso oficial.
Todos estos laboratorios combinan técnicas fenotípicas, biología molecular, proteómica, secuenciación genómica, herramientas bioinformáticas y métodos serológicos. Además, disponen de equipamiento de alta complejidad, entre ellos sistemas de PCR convencional y en tiempo real, lectores de ELISA, equipos FilmArray, secuenciadores Nanopore, extractores automáticos de ADN, cabinas de seguridad biológica e infraestructura para el análisis bioinformático.