Cómo un disfraz llamado “Ugly Mom” es la herramienta más eficaz para devolver grullas a la naturaleza

calendar_today 22.07.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Una persona con disfraz fotorrealista de grulla canadiende gris con detalles rojos, alimentando polluelos de grulla con un palo en un recinto cercado de hierba.

Una rehabilitadora de Minnesota alimenta y acompaña a polluelos con un traje de plumas para evitar que se apeguen a las personas, un paso clave para que aprendan conductas y regresen a la vida silvestre (Imagen Ilustrativa Infobae)

En rehabilitación de fauna, la ornitóloga Foxfeather Zenkova, de Minnesota, atiende a grullas canadienses huérfanas con un disfraz llamado “Ugly Mom” para reducir la impronta humana y facilitar su regreso a la vida silvestre, según Popular Science.

El disfraz permite que una persona cuide a las crías sin reforzar su apego a los humanos. Esa precaución resulta clave porque los polluelos aprenden conductas sociales de los adultos que los rodean y ese vínculo puede dificultar, o incluso impedir, una vida normal en libertad.

PUBLICIDAD

Zenkova dirige Vulture Conservancy and Foxfeather and the Foxloft. Según Popular Science, su clínica atiende ahora a cuatro crías huérfanas y espera la llegada de una quinta.

La rehabilitadora usa plumas de imitación para parecerse a un ave adulta cuando alimenta y acompaña a los polluelos. También explicó al medio que “muchas veces se encuentra a un polluelo solo, y una grulla canadiense joven nunca debería estar sola”.

PUBLICIDAD

La grulla canadiense es una de las aves más altas de Norteamérica, con casi 1,2 metros de altura y una envergadura de 2,1 metros. En verano habita pequeños pantanos, marismas y praderas del norte de Norteamérica y del sureste de Estados Unidos.

Primer plano de un disfraz de grulla gris con cabeza roja y blanca, pico negro y ojos amarillos, posado sobre un soporte en un entorno veterinario con jaulas y equipo.
Los atropellos al cruzar rutas suelen separar a las crías, que luego requieren curación, terapia de natación o socialización antes de ser liberadas en otoño en Minnesota, según el reporte de Popular Science (Imagen Ilustrativa Infobae)

Zenkova dijo a Popular Science que son aves muy observadoras, con buena memoria e inteligentes. También señaló que buscan vínculos sociales intensos, por lo que las grullas jóvenes pueden encariñarse con las personas con rapidez.

PUBLICIDAD

La rehabilitadora añadió que, como aprenden conductas sociales de los adultos que las rodean, la impronta humana puede dificultar o incluso impedir una vida normal en libertad. Por eso, según el medio, los centros usan disfraces de grulla, títeres, espejos y grullas cautivas que actúan como madres de acogida.

Cómo se rehabilita y cuándo pueden volver a la vida silvestre

La recuperación también exige un trabajo físico constante. Estas aves caminan pocas horas después de nacer y, a los pocos días, ya recorren kilómetros al día con sus padres.

PUBLICIDAD

Ese movimiento resulta decisivo para su desarrollo y pueden crecer hasta 2,54 centímetros por día. “Esto exige mucho espacio dedicado y también tiempo”, dijo Foxfeather Zenkova a Popular Science.

Añadió que el verano de este año en Minnesota ha sido inusualmente caluroso. Eso la obliga a pasar horas al sol con el traje completo de “Ugly Mom” mientras busca alimento y ejercita a distintas crías.

PUBLICIDAD

Una grulla bebé con plumón blanquecino, cabeza café claro y ojos negros camina junto a un cascarón de huevo roto entre pastos verdes y secos sobre suelo arenoso.
Un recurso poco común acompaña a los polluelos durante su cuidado y busca preservar algo decisivo para su destino final (Imagen Ilustrativa Infobae)

La mayoría de los polluelos queda huérfana después de que uno o ambos padres mueren atropellados al cruzar una carretera. Tras curarse, completar terapia de natación para fortalecer patas fracturadas o aprender a relacionarse con otras grullas, pueden ser liberados en otoño en Minnesota.

Si una persona cree haber encontrado una cría huérfana, la primera recomendación es mantener distancia al principio. Según Popular Science, rara vez un padre abandona a su polluelo y a veces el ave adulta permanece cerca, aunque quede fuera de la vista o escondida entre la vegetación.

PUBLICIDAD

Zenkova contó el caso de una de las grullas atendidas este año, que pasó dos semanas bajo un comedero para aves sin que aparecieran sus padres. Los dueños de la casa pensaron que los adultos regresaban solo de vez en cuando, pero la rehabilitadora aclaró que no es normal que una cría de grulla permanezca sola en un mismo lugar.

La especialista pide no intentar criar al ave por cuenta propia ni buscar orientación en internet. Ante lesiones visibles o si el animal llama de forma constante, aconseja contactar cuanto antes con un centro autorizado y usar Animal Help Now para localizar rehabilitadores en la zona.

PUBLICIDAD

Zenkova señaló al medio que rehabilitar grullas exige mucho trabajo, pero subrayó el valor de ver cómo una cría se recupera y vuelve a convivir con otras de su especie. Esa reincorporación a la vida silvestre resume el objetivo de todo el proceso.