La ensaladilla no falla por la mayonesa, falla por el agua. Patata cocida de más, mal escurrida o aliñada en caliente, y a la hora tienes un charco en el fondo y la mayonesa resbalando por encima. La primera vez la monté templada para no esperar: se aguó entera. El truco no es más mayonesa, es que todo entre seco y frío.
El agua es contraproducente, no aporta nada.
La señal es el fondo del bol: si al mover aparece agua, algo entró húmedo. Elige una patata que aguante la cocción: Arguiñano tira de Kennebec, Sapunta o Red Pontiac, firmes y resistentes, no una harinosa que se deshaga y suelte almidón.
Con mayonesa casera liga mejor y pesa menos, pero hazla con huevo a temperatura ambiente para que no se corte; y no te pases de cantidad, debe envolver, no ahogar: si nada en salsa, tapa el sabor de la patata y el atún.
Alíñala siempre en frío, que es el error que más se repite. Aguanta dos días en nevera, tapada, no más, por el huevo y la mayonesa; y no la congeles, porque la patata se vuelve harinosa y la mayonesa se corta al descongelar.
Variante marinera, la alternativa más buscada en verano: refuerza o cambia el atún con gambas o langostinos cocidos, o con mejillones en escabeche bien escurridos. Un pimiento rojo asado y unos pepinillos aportan un punto ácido que corta la grasa.
La receta con Thermomix, cuece al vapor y trocea con golpes cortos de turbo para no hacer puré. Y si no quieres encender la olla en verano, la patata también sale al microondas, con piel y envuelta en film una a una, a 800 W unos 18 minutos, girándolas a mitad y pinchándolas antes de sacar.
El «russian salad» aparece ya en 1845 en «The Modern Cook» de Charles Francatelli, cocinero de la reina Victoria, que lo adaptó de una ensalada a la parisina de su maestro Antonin Carême (1815): verduras cocidas y mahonesa.

Llegó a España por los recetarios franceses, figura en un menú de 1858 y en banquetes de 1864, antes de la leyenda que atribuye el plato a Lucien Olivier en el Moscú de 1860.
Aquí el diminutivo «ensaladilla» delata su destino: de plato imperial a tapa de barra en la posguerra, barata y calórica.
El franquismo intentó rebautizarla "nacional o imperial". No coló. Y la discusión sobre la auténtica tiene trampa: la tapa de ensaladilla nunca quiso ser la imperial.
Información nutricional · por ración (con 250 g de mayonesa)
750
kcal
Energía
55
g
Grasas
6
g
Saturadas
35
g
H. de carbono
5
g
Azúcares
23
g
Proteínas
3
g
Fibra
800
mg
Sodio
Valores estimados por composición · Fuente: BEDCA
Fuente: Bedca
De las 750 kcal de cada ración, más de la mitad son de la mayonesa: la patata y el atún pesan mucho menos de lo que parece. Por eso la forma más eficaz de aligerarla no es quitar ingredientes, sino cambiar parte de la mayonesa por yogur griego: la ensaladilla baja a unas 500 kcal sin perder cremosidad. La salsa es el problema; la patata, no.