Si tienes plantas de interior o de exterior en maceta, es probable que alguna vez hayas visto unos pequeños mosquitos negros revoloteando alrededor de ellas. Aunque a simple vista parezcan inofensivos, su presencia suele ser una señal de que algo va mal.
Estos insectos son conocidos como moscas del sustrato y pueden convertirse en plaga si no se actúa a tiempo. Por suerte, existen varios métodos sencillos y eficaces para eliminarlos.
Pertenecientes a la familia de los esciáridos, las moscas del sustrato también son conocidas como moscas de la humedad, moscas del mantillo, moscas del suelo y mosquillas de los hongos. "Son moscas de color oscuro que aparecen en las zonas inferiores de la planta y en su sustrato, alimentándose de melazas, azúcares y materia orgánica en descomposición", explican desde Mamboretá, empresa de productos para el cuidado de plantas.
Los ejemplares adultos miden apenas unos milímetros y se reconocen fácilmente por su color oscuro y su vuelo lento alrededor de las plantas. No obstante, el verdadero problema suele encontrarse bajo la superficie del sustrato. Allí depositan sus huevos y, al eclosionar, las larvas se alimentan de materia orgánica y, en algunos casos, de las raíces más finas de las plantas.
La principal causa de la aparición de la mosca del sustrato es el exceso de humedad. "Suele aparecer si te has pasado con el riego y, sobre todo, si se ha mantenido la capa superior del sustrato húmeda durante mucho tiempo y, además, hace calorcito", cuentan los expertos de la tienda de plantas Pur Plant. Cuando esto ocurre, se crea el ambiente perfecto para que este insecto ponga sus huevos y las larvas se desarrollen con rapidez.
Además del riego excesivo, existen otros factores que favorecen su presencia, como un drenaje deficiente, una ventilación escasa, el uso de sustratos muy compactos o la acumulación de restos vegetales y materia orgánica en descomposición sobre la tierra.
En la mayoría de los casos, las moscas adultas apenas provocan daños directos. Sin embargo, las larvas sí pueden convertirse en un problema, especialmente en plantas jóvenes o debilitadas. "Se alimentan masticando las raíces, perjudicando la incorporación de nutrientes por parte de las plantas", apuntan desde Mamboretá.
Esto puede traducirse en un crecimiento más lento, en hojas amarillentas, en pérdida de vigor o en marchitez. Además, las pequeñas heridas que provocan en las raíces facilitan la entrada de hongos y otros patógenos, aumentando el riesgo de enfermedades radiculares.
Si la población de moscas del sustrato aumenta de forma considerable, la planta puede resentirse de manera importante. Por ello, conviene actuar en cuanto se detectan los primeros individuos.
En uno de los vídeos de su canal de YouTube, llamado en20metros Huerto Urbano, el experto en plantas Cé Rodríguez ofrece una serie de trucos y consejos para acabar con este insecto. Tienen que ver tanto con la prevención de su aparición como con la eliminación una vez que se ha instalado en las plantas. Toma nota: