
El 24 de octubre de 2026, una edificación en Pereira colapsó casi por completo. Así quedó en evidencia en imágenes replicadas en redes sociales. De acuerdo con el medio local Pereira En Vivo, el inmueble estaba ubicado en la carrera 12 con calle 18 y, según precisó, la estructura resultó afectada por el terremoto de magnitud 7,4 que se registró en Colombia el 10 de agosto.
El informativo indicó que en el edificio funcionaba una panadería, que no volvió a operar después del sismo, debido a los riesgos que representaba la estructura para los ciudadanos luego del movimiento telúrico.
PUBLICIDAD
Al sitio llegó el Cuerpo de Bomberos para atender la situación y levantar los escombros. De acuerdo con el comandante de Bomberos Alejandro Arango, entrevistado por Noticias Caracol, la edificación, en efecto, ya había sido evaluada por las autoridades competentes y estas determinaron que no era posible ingresar debido al riesgo de colapso que presentaba.
Sin embargo, al menos dos personas estaban en el inmueble cuando cayó. Así lo pudieron confirmar las autoridades al revisar las cámaras de seguridad del centro comercial aledaño. “Podemos ver que había dos personas. Una en la parte de la cubierta y otra en la parte baja, y en el momento del colapso se ve que caen en el mismo edificio (…) No sabemos si están con vida o sin vida, pero de lo que sí podemos tener certeza es de que están”, precisó el funcionario al medio de comunicación citado.
PUBLICIDAD

Esta no es la primera estructura que se desploma en Pereira tras el terremoto. El 1 de octubre, otro edificio colapsó en la ciudad, el cual estaba ubicado en la carrera 9 con calle 12, en el centro de la capital de Risaralda. El Cuerpo Oficial de Bomberos de Pereira y la Defensa Civil atendieron la emergencia y adelantaron labores de aseguramiento, anclaje y apalancamiento de la estructura en cuestión.
Las autoridades también dispusieron de unidades caninas para hacer la respectiva verificación del inmueble que se cayó, con el objetivo de saber si había personas o seres sintientes en su interior al momento del colapso. Esto, teniendo en cuenta que la ciudadanía informó sobre la posible presencia de una pareja de habitantes de calle en la edificación.
PUBLICIDAD
Posteriormente, la Alcaldía de Pereira indicó que organismos de socorro encontraron entre la estructura a una mujer de 37 años con vida. Tenía sus miembros inferiores aprisionados. El personal médico atendió a la ciudadana, la canalizó y le suministró oxígeno mientras adelantaban su rescate.

La administración distrital también informó que la Dirección de Gestión del Riesgo (Diger) llevó a cabo una evaluación de la edificación el 16 de agosto y determinó que la estructura no era apta para ser habitada y presentaba riesgo de colapso. Además, contaba con una resolución para iniciar el proceso de su demolición.
“La Alcaldía de Pereira hace un llamado a la ciudadanía a respetar las señales de riesgo y no ingresar ni permanecer en edificaciones que hayan sido declaradas no habitables o transitar cerca a las mismas. Una vez las autoridades identifican una estructura como riesgosa y la señalizan, corresponde a los ciudadanos acatar esta advertencia y mantenerse alejados para proteger su vida y la de quienes los rodean”, añadió.
PUBLICIDAD
De acuerdo con el último reporte del Puesto de Mando Unificado (PMU) publicado en redes sociales por la Alcaldía de Pereira (del 21 de agosto), el terremoto en la ciudad dejó 97 personas fallecidas, más de 250 ciudadanos heridos, al menos 66 edificaciones con colapso total, 7 centros de salud afectados y más de 160 centros educativos con daños.
El impacto del sismo llevó a la administración distrital a tomar medidas de la mano del Gobierno nacional para atender a las víctimas y garantizar la reconstrucción de a ciudad. El 21 de octubre, la Alcaldía de Pereira hizo un reporte sobre las labores de inspección y vigilancia que se adelantan para verificar el avance de las obras.
PUBLICIDAD

Según precisó en un comunicado, se verificó que las obras cuenten con las licencias correspondientes y que se ejecuten de acuerdo con la normativa vigente, además de que se hizo un asesoramiento a propietarios y responsables sobre los procedimientos que deben seguir.
“Más allá de reparar los daños, la apuesta es construir una ciudad más resiliente, con mejores condiciones de seguridad estructural y mayor preparación para enfrentar futuros sismos”, detalló la alcaldía en la comunicación oficial.