Al menos cinco sucesos geopolíticos son mencionados por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) como factores que presionan el aumento de los precios de los combustibles.
Aunque las alzas se empezaron a reportar desde marzo último, cuando se recrudeció el conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán, los impactos no han cesado.
Esta semana se volvió a experimentar un aumento de Q3 en el galón de diésel entre el 7 y el 16 de septiembre, que llegó a Q49.36 en la modalidad de autoservicio en el área metropolitana, según el monitoreo de la institución.
En tanto, la gasolina superior aumentó Q1.60 y llegó a Q44.66 por galón, mientras que la regular subió Q1.65 y se situó en Q42.58 en promedio.
En servicio completo, la tendencia fue similar. En este caso, el diésel llegó a Q50.36 en promedio; la gasolina superior, a Q45.68, y la regular, a Q43.57.
Acerca de las razones de esos aumentos, el MEM refirió que los conflictos geopolíticos, las tensiones en el estrecho de Ormuz, las variaciones en la oferta global y el alza en los fletes ejercen presión sobre el precio de los combustibles, ya que Guatemala importa el 100% de su consumo.
La institución argumenta que estos acontecimientos no solo impactan una región, sino que tienen un efecto global.
Entre los cinco factores geopolíticos que presionan los mercados de combustibles, el ministerio menciona en sus redes sociales estos:
Por aparte, al ser consultado sobre las alzas más recientes, el ministerio refirió que, en las últimas semanas, diversos acontecimientos geopolíticos han incrementado los riesgos para el suministro mundial de petróleo y derivados, elevado los costos de transporte y generado presiones al alza sobre los precios internacionales.
El ministerio detalla con mayor amplitud algunos de los principales casos.
El MEM agregó que estos acontecimientos han incrementado la incertidumbre y los costos internacionales del petróleo y sus derivados, con especial presión sobre el mercado del diésel, cuya disponibilidad y comercio internacional se han visto afectados por las restricciones en las principales rutas marítimas.
La institución también refirió que la Agencia Internacional de Energía (AIE) reporta que las exportaciones de diésel y gasóleo desde los países del Golfo se mantienen muy por debajo de los niveles anteriores al conflicto.
El MEM expuso que la situación en Medio Oriente también afecta las principales rutas marítimas utilizadas para el transporte de petróleo y combustibles.
Por ejemplo, las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz y la situación en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb han obligado al mercado a utilizar rutas alternativas y asumir mayores riesgos y costos de transporte.
El MEM cita que la AIE señala que estos puntos de tránsito continúan afectando la normalización de los flujos internacionales de petróleo y productos refinados.
Además, la AIE advierte sobre una presión especialmente fuerte en los productos refinados, expuso el MEM, al mencionar el Informe del Mercado Petrolero de septiembre del 2026 de esa agencia, el cual señala que las interrupciones en Medio Oriente y los problemas en las refinerías rusas han reducido la disponibilidad de productos refinados, mientras los inventarios mundiales continúan disminuyendo.
“La agencia estima que la oferta mundial de petróleo caerá con mayor fuerza de lo previsto durante 2026, mientras que la normalización de los flujos provenientes del Golfo se ha retrasado”, y el diésel concentra una parte importante de la presión internacional, añadió el MEM en su respuesta.
El ministerio mencionó que hay factores que ayudan a explicar por qué el comportamiento del diésel puede diferir del precio del petróleo crudo, ya que la menor disponibilidad de productos refinados, las restricciones a las exportaciones y la reducción de operaciones en varias refinerías rusas han estrechado el mercado mundial de diésel.
La AIE reporta que los mercados de destilados medios se mantienen especialmente tensionados, mientras los márgenes de refinación han alcanzado niveles elevados.
Además del precio de los combustibles, estas situaciones pueden encarecer el transporte, los seguros, los fletes, el almacenamiento y otros costos logísticos que se incorporan a los precios locales, sumados a impuestos y al manejo administrativo —márgenes de ganancia de transportistas, expendedores e importadores—, mencionó el MEM en sus respuestas a la solicitud de información acerca de los impactos.
El MEM explicó que el riesgo para Guatemala no depende solo del precio internacional del petróleo crudo, sino también de la disponibilidad y el precio de los combustibles refinados, en especial el diésel, así como de los costos asociados con transportarlos desde los mercados internacionales hasta Guatemala.
Dicho ministerio considera que, incluso cuando el precio del petróleo registre una reducción, los precios de los productos refinados y los costos logísticos pueden mantener presiones sobre el precio final de los combustibles, debido a que responden a dinámicas específicas de oferta, disponibilidad, refinación, transporte y riesgo, según la información compartida por la entidad.
Conflictos geopolíticos, tensiones en el estrecho de Ormuz, variaciones en la oferta global y el alza en fletes ejercen presión sobre el precio de los combustibles. Dado que Guatemala importa el 100 % de su consumo, el MEM mantiene monitoreo constante del mercado. pic.twitter.com/mS82qPYLFs
— Ministerio de Energía y Minas de Guatemala (@MEMguatemala) September 17, 2026