Inteligencias artificiales a la conquista del mundo, pandemias apocalípticas, colapso ecológico traducido en escenarios de pesadilla y una guerra absurda que podría mandar el planeta al traste (si es que no lo ha hecho ya) como guinda del pastel. Está claro que nuestro mundo se parece cada vez más a una película de ciencia ficción, y no necesariamente de las buenas.
Tal vez por eso, el género más futurista ha vuelto a Hollywood con más fuerza que nunca: tras los éxitos de Proyecto Salvación y las dos entregas de Dune, las novedades de cine y series para 2026 (y más allá) están llenas de títulos que abarcan el género en todas sus variedades, del ciberpunk a la 'space opera' más desatada, pasando por la especulación sobre los alienígenas y sus cosas. Aquí tienes una selección de futuros estrenos cargados de energía cósmica.
En el universo creado por Frank Herbert no existen los finales felices, y Denis Villeneuve estará encantado de recordárnoslo con este regreso al planeta Arrakis. Timothée Chalamet, convertido ya en todo un genocida galáctico, Zendaya, Javier Bardem y Florence Pugh, entre otros rostros ya conocidos, se codearán con Robert Pattinson y una Anya Taylor-Joy desatadísima en una película que cambiará la épica de las entregas anteriores por la lobreguez de un thriller político (y especiado).
Tras la buena acogida a Wonder Man, Terry Matalas (12 Monos, Star Trek: Picard) se enfrenta al reto de devolvernos la confianza en la Marvel televisiva con esta miniserie que promete ser un 'quién es quién' de entidades cibernéticas, empezando por el sintezoide Paul Bettany y siguiendo por un James Spader que volverá a vestirse de hojalata tras Vengadores: La era de Ultrón. ¿Habrá algún pullazo a costa del auge de la IA en el mundo real? Esperamos que sí.
Mientras su homólogo estadounidense se prepara para otra juerga en Godzilla x Kong: Supernova, el saurio radiactivo más famoso de Japón está que no para en su país de origen tras las estupendas Shin Godzilla y Godzilla Minus One, cuyo director Takashi Yamazaki repite al frente de esta nueva película. En Occidente la recibiremos con los brazos abiertos.
La idea de un regreso a Panem, la versión distópica de EE UU imaginada por Suzanne Collins, parece hasta reconfortante tal y como pintan las cosas hoy en día en la superpotencia. Para colmo, esta nueva precuela no solo nos presentará a Joseph Zada, Jesse Plemmons y Ralph Fiennes como versiones pretéritas de Haymitch, Plutarch y el presidente Snow, sino que también supondrá el regreso a la franquicia de Jennifer Lawrence y Josh Hutcherson.
Si bien terminó de rodarse hace dos años, huelga de guionistas mediante, la sucesora de Blade Runner 2099 permanece sumida en un misterio que pondría de los nervios hasta a Philip K. Dick. Aun así, la idea de ver a Hunter Schaffer y Michelle Yeoh soñando con ovejas eléctricas puede resultar seductora para quienes no le vieron la gracia a Ryan Gosling como replicante (de Jared Leto hablamos otro día, gracias).
Tras décadas de intentonas, la novela capital del ciberpunk se convierte por fin en serie de TV, con Callum Turner y Brianna Middleton al frente de un reparto que también incluye a Mark Strong y Peter Sarsgaard. Y si bien ha llovido mucho desde 1984, cuando William Gibson revolucionó la ci-fi con su libro, también es verdad que lo de "high tech, low life" se adecúa como nunca a estos tiempos que nos ha tocado vivir.
A algunos nos habría bastado con aquel teaser para la historia, pero Mel Brooks (o más bien Josh Gad, impulsor de esta secuela) piensa llevar hasta el final su resurrección de la parodia más chorras de Star Wars. Eso incluye el regreso del reparto original, con Bill Pullman a la cabeza y también con un Rick Moranis que ha salido de su largo retiro para lucir de nuevo el cabezón de Casco Oscuro. Total, que cuando llegue al cine, compraremos las entradas a velocidad absurda.
Tras haberse puesto en órbita con Proyecto Salvación, Ryan Gosling viajará aún más lejos con esta entrega de Star Wars en la que también participan Mia Goth, Amy Adams y Matt Smith. Por la parte positiva, su guion (a cargo de Jonathan Tropper, Vicios ocultos) promete sacudirse esa servidumbre al canon de la saga que tanto daño ha hecho. Por la no tan positiva, su director es Shawn Levy, firmante de la muy cuestionable Deadpool y Lobezno.
A pesar de los pesares, la ciencia ficción a la antigua (la de los grandes conceptos, los imperios galácticos y las pistolas de rayos) sigue viva y bien, como demuestra el hecho de que la serie basada en la obra magna de Isaac Asimov se haya ganado adeptos con sus tres temporadas hasta la fecha. La cuarta etapa del show, por ahora sin fecha de estreno, promete expandir aún más su horizonte mediante un tema asimoviano por excelencia: los robots.