(BUENOS AIRES).- «Me parece súper sano eso», dijo Charlotte Caniggia en PH, Podemos Hablar al hablar de la distancia con sus padres. Durante la entrevista, explicó por qué considera válida una relación menos cercana y recordó cuándo decidió irse de su casa.
La conversación se enfocó en el punto de inflexión que llevó a Charlotte a alejarse de su familia. Mónica Gutiérrez le preguntó: «¿Cuál fue el punto de inflexión para una nena que se crió en lugares tan lindos y copados, de repente cortara con su familia? Te lo pregunto como mamá». La pregunta contrapuso los lugares donde se había criado, que Gutiérrez describió como lindos y copados, con el distanciamiento familiar que buscaba entender. Al final, la entrevistadora aclaró que planteaba la inquietud desde su experiencia como madre.
Charlotte Caniggia respondió: «No sé si cortar… Yo hago muchas constelaciones y siento que es sanar cosas. Y si tus papás no te hacen muy bien, no tener un vínculo tan cercano, me parece». Con el comienzo de su respuesta, puso en duda que se tratara de un corte definitivo; después, explicó que practica constelaciones y las asocia con sanar. También planteó que, si los padres no hacen bien, puede ser razonable no sostener con ellos una relación tan próxima.
Cuando Mónica profundizó sobre esa decisión, Charlotte contestó: «Me parece súper sano eso». La frase fue una valoración directa de la distancia familiar y retomó su planteo sobre los vínculos menos cercanos. Su respuesta se dio después de que explicara que no sabía si correspondía describir la situación como un corte.
La salida de su casa fue el ejemplo concreto que recordó al hablar de su independencia. «Yo era muy rebelde, me fui de mi casa a los 20, viviendo en Marbella, en una mansión, me fui a la mier…», contó. En ese relato ubicó la partida cuando vivía en Marbella y describió la vivienda como una mansión. También vinculó aquella decisión con la rebeldía con la que se identificaba entonces.
Al ampliar su recuerdo de la infancia, Charlotte dijo: «Tuve una infancia muy linda, pero yo quería ser independiente desde chica y mis papás eran demasiados estrictos, no me dejaban hacer nada. A los 20 me fui e hice lo que quise». En esa descripción combinó una valoración positiva de sus primeros años con su percepción de las reglas estrictas de sus padres. También situó desde chica el deseo de independencia que, según contó, concretó al irse de la casa.
El distanciamiento se da en el marco de la pelea entre sus padres, Mariana Nannis y Claudio Caniggia. Charlotte lamentó ese conflicto porque considera que los hijos terminaron perdiendo en medio de las disputas. También contó que desde muy joven tuvo que arreglárselas sola y que no pudo recurrir a sus padres cuando los necesitó, una experiencia que sumó a sus explicaciones sobre la relación familiar.