Las cuatro comunidades religiosas de Ceuta -cristiana, musulmana, hebrea e hindú- han reunido este domingo por la tarde a cientos de personas en la plaza de la Constitución para reclamar soluciones a la crisis migratoria y defender la convivencia en la ciudad.
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La protesta, bajo el lema "Basta ya. Ceuta no se rinde", ha estado marcada también por las críticas al Gobierno, al que algunos manifestantes han acusado de "abandono". "Ceuta no se vende. Ceuta es España" y "Sánchez, dimisión" han sido algunas de las consignas coreadas. Una parte de los asistentes ha continuado después la protesta con una marcha hacia la Delegación del Gobierno.
En paralelo, en la plaza de los Reyes se han vivido momentos de tensión con la llegada del activista político español de extrema derecha Vito Quiles, a quien algunos de los presentes han reprochado que acudiera a "dividir" a los ceutíes.
La crisis ha alimentado también el enfrentamiento político por la decisión de España de restablecer temporalmente los controles en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de Italia, después de que Roma se negara a retirar los controles que había impuesto a pasajeros llegados desde España tras lo ocurrido en Ceuta.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, se reunió este sábado con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, desplazada a la ciudad autónoma para abordar especialmente la situación de los menores migrantes no acompañados. El Gobierno ha identificado a 1.342 menores, aunque todavía quedarían otros por registrar.
Tras el encuentro, Vivas insistió en que la posición de su Ejecutivo pasa por el retorno a Marruecos. "La única salida es Marruecos a través de la frontera del Tarajal", afirmó. El presidente ceutí describió además la situación como "absolutamente insostenible" y reclamó al Gobierno central más medios y efectivos de seguridad.
El Ministerio de Juventud e Infancia, por su parte, ha puesto el acento en la protección de los menores y sostiene que cada caso debe estudiarse individualmente. Rego defendió la reagrupación familiar "siempre que sea posible", pero recordó que "muchos de los niños y niñas migrantes no acompañados no tienen familias, por lo que, en estos casos, las comunidades autónomas deberán ejercer su tutela y garantizar sus derechos".
La ministra aseguró además que el Ejecutivo pondrá "todos los medios" para el proceso de acogida y garantizará "todo el apoyo, económico, técnico y humano a Ceuta". Un equipo técnico del Ministerio se ha desplazado también a la ciudad para apoyar la gestión de la acogida y la coordinación con las comunidades autónomas.
El siguiente punto de fricción será la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia convocada para el próximo 13 de agosto, en la que se abordará el traslado de menores desde Ceuta. Vox ha anunciado que sus vicepresidentes con competencias en esta materia en Castilla y León, Extremadura y Aragón no acudirán a la reunión. La formación ha reiterado su rechazo al reparto con el mensaje "los menores con sus familias".
El presidente ceutí Juan Jesús Vivas ha insistido en la necesidad de preservar la unidad de la población y, pese a sus críticas al Ejecutivo central, ha asegurado que mantendrá la "lealtad institucional" y el "sentido de Estado". Vivas considera, sin embargo, que después de la crisis fronteriza de 2021 y la actual el Gobierno "ha tropezado dos veces en la misma piedra".
La crisis ha alimentado también el enfrentamiento político por la decisión de España de restablecer temporalmente los controles en puertos y aeropuertos para viajeros procedentes de Italia, después de que Roma se negara a retirar los controles que había impuesto a pasajeros llegados desde España tras lo ocurrido en Ceuta.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, criticó la decisión en X: "Dejamos entrar a más 70.000 personas ilegalmente solo por Ceuta y prohibimos la entrada a los italianos, país hermano que invierte y aporta a España". Ayuso añadió: "Espectacular esto de dar la espalda a Occidente".
Desde el PP, su vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible, Alberto Nadal, acusó al Ejecutivo de Pedro Sánchez de haber "aislado a España en la Unión Europea" con su política migratoria y reclamó explicaciones en el Parlamento.
La presidenta de Extremadura, María Guardiola, también criticó la respuesta del Gobierno y afirmó que "Extremadura rechaza esta deriva". "Esto no va de enfrentar territorios, ni buscar fracturas para enmascarar los problemas. Esto consiste en asumir la situación con humanidad, seriedad y una voz firme", señaló.
Vox, mientras tanto, ha centrado sus mensajes de las últimas horas en rechazar el traslado de menores desde Ceuta. Además de anunciar la ausencia de sus vicepresidentes autonómicos en la reunión del día 13, la formación ha reiterado públicamente su posición con el mensaje "los menores con sus familias".
La tensión entre Madrid y Roma ha continuado este domingo. El ministro italiano de Exteriores y vicepresidente del Gobierno, Antonio Tajani, ha calificado de "incomprensible y totalmente inaceptable" la decisión española de responder a los controles italianos con medidas equivalentes.
"Suspendimos el espacio Schengen, como exigen los Tratados, porque ocurrió algo extraordinario en Ceuta", ha afirmado Tajani en una entrevista publicada por 'La Stampa'. El jefe de la diplomacia italiana ha defendido que Roma pretende retirar las medidas cuando desaparezca el riesgo y ha acusado a Pedro Sánchez de haber "dramatizado" la situación.
"No estamos en contra de España, pero tenemos el deber de proteger nuestras fronteras", ha asegurado Tajani. La oposición italiana, por el contrario, ha criticado al Gobierno de Giorgia Meloni por generar lo que considera una crisis diplomática "sin fundamento".
España e Italia han comunicado a la Comisión Europea que sus respectivos controles tienen carácter temporal. El comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner, afirmó el sábado que ambos países le habían confirmado esa provisionalidad y apuntó a señales de que Italia podría levantar próximamente sus medidas.