Cerca de 50 muertos por ataques del Ejército de Birmania en el estado de Rajine, en el oeste del país

calendar_today 29.09.2026 - person  - timer ~2 Minutos

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El Ejército de Arakán (AA), que controla en gran medida el estado de Rajine, situado en el oeste de Birmania, ha informado de que ya son casi 50 los muertos y 60 los heridos por los últimos bombardeos de las fuerzas leales a la junta que gobierna el país desde el golpe de Estado de febrero de 2021.

La mayoría de las víctimas mortales se han concentrado en un mercado que ha sido objetivo de unos ataques que han provocado también daños en un puente y varias viviendas de la localidad de Kyauktaw, en el norte de Rajine. El puente afectado se encuentra sobre el río Kaladan.

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Kyauktaw es una ciudad estratégica situada junto a la rivera de dicho río y se encuentra bajo el control de los rebeldes del Ejército de Arakán desde febrero de 2024. Se encuentra a unos 77 kilómetros de la capital regional, Sittwe, donde han tenido lugar recientemente enfrentamientos entre las partes.

Ahora, los insurgentes han acusado a la junta de atacar a los civiles que residen en estas zonas “a plena luz del día”, por lo que entre las víctimas mortales hay transeúntes, trabajadores y comerciantes, según informaciones del portal de noticias Irrawaddy. De los 58 heridos registrados –32 mujeres y 26 hombres–, 22 revisten gravedad.

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Los rebeldes han acusado al Ejército de atacar civiles “de forma deliberada” como “medida de represalia”. “Hemos documentado qué comandantes se han visto implicados para poder hacer justicia en el futuro”, ha apuntado.

Desde la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) han condenado estos bombardeos y han trasladado las condolencias a las familias de las víctimas, al tiempo que han reafirmado la “solidaridad inquebrantable” con el pueblo de Birmania y han hecho un llamamiento a que se haga justicia y a poner fin a la ola de violencia que atraviesa el país.

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El golpe de 2021 fue perpetrado por el Ejército para anular los resultados de las elecciones generales de noviembre de 2020, en las que la Liga Nacional para la Democracia (NLD) de Suu Kyi se hizo con la mayoría parlamentaria, argumentando que había habido fraude, una afirmación cuestionada por observadores internacionales.

La asonada se vio seguida por una dura campaña de represión contra opositores, activistas y manifestantes, a lo que se ha visto sumado un repunte de los enfrentamientos entre el Ejército y diversos grupos rebeldes en varios estados del país, especialmente en zonas del noreste del país, cerca de la frontera con China, y en el estado de Rajine (oeste).

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