Caso Golemba: violencia, clandestinidad, policías detenidos y un “pacto de silencio” bajo investigación

calendar_today 10.08.2026 - person  - timer ~4 Minutos

A 18 años de la desaparición forzada de Mario Fabián Golemba en Dos de Mayo, la fiscal Federal 2 de primera instancia de Posadas, Silvina Gutiérrez y la jueza María Verónica Skanata, solicitaron la aprehensión de 17 efectivos de la Policía de Misiones, algunos aún en actividad y otros ya retirados de la fuerza de seguridad provincial.

Los procedimientos fueron realizados por la Gendarmería Nacional Argentina en distintos puntos misioneros, entre ellos Oberá, Posadas y Dos de Mayo. Como resultado, fueron detenidas las 16 personas buscadas, mientras que otra permanece prófuga y continúa con pedido de captura.

Entre los sospechosos que prestaban servicio en la comisaría de Dos de Mayo cuando desapareció el joven colono, se encuentran el comisario retirado Ewaldo Katz, los oficiales de guardia Edgardo Andrés Arce y Liliana Margarita Saft, el jefe de guardia retirado Carmelo Alberto Cerdán Cruz, el secretario José Roberto Pereyra Da Silva, el chofer de turno Alejandro Alfonso González Samudio, Wiliams Gabriel Lunge (quien cumple funciones en Seguridad Vial de la Policía), los guardias Maximiliano Gabriel Gutiérrez, Ramón Aníbal Cardozo, Mario Francisco Villar y Diego Armando Amarilla, los radiooperadores Alfredo Lorenzo Ortiz y Cristian Andrés Silva, retirado y Baldemar Parra, Juan Ramón Ferreyra, retirado, Ofelia Gladys Ziller y Eduardo Pellizer, retirado.

La hipótesis de la fiscal Gutiérrez que involucra a los detenidos se sostiene en: “violencia, clandestinidad y un pacto de silencio”.

Se les atribuyen distintos grados de participación en la privación ilegítima de la libertad de Golemba, su permanencia bajo una custodia estatal clandestina y las maniobras posteriores destinadas a ocultar lo ocurrido.

En ese marco, sostiene que los hechos formaron parte de un plan común en el que los distintos imputados habrían realizado aportes funcionales desde sus respectivos roles.

De acuerdo con la investigación, los funcionarios policiales habrían utilizado la estructura funcional y operativa de la comisaría de la localidad de Dos de Mayo para concretar la detención ilegal de Golemba y someterlo a violencia física y hacerlo desaparecer. Del joven continúa sin conocerse su paradero y tampoco se hallaron sus restos.

Para la fiscalía, no se trató de hechos aislados, sino de la ejecución de un plan criminal común con distintos aportes funcionales.

Además, se apunta a que desde el momento de la desaparición se habría desplegado un “pacto de silencio institucional destinado a impedir que se conociera lo ocurrido”.

Según la imputación, ese entramado se habría manifestado “mediante la negativa sistemática a reconocer la privación de libertad de la víctima, las omisiones en los registros oficiales, la uniformidad de determinadas versiones brindadas por funcionarios policiales, las contradicciones detectadas entre distintas actuaciones administrativas y judiciales y la instalación de hipótesis alternativas que habrían desviado la investigación”.

La fiscalía también considera que, por tratarse la desaparición forzada de persona de un delito de carácter permanente, la responsabilidad penal no se limita a quienes habrían intervenido directamente en la violencia ejercida contra Golemba.

Alcanza además a quienes, según la imputación, habrían tomado conocimiento de su presencia clandestina y omitido deliberadamente denunciar la situación o adoptar medidas para hacerla cesar.

El pacto sin romper

La hipótesis recalca que esos comportamientos “habrían contribuido a preservar el pacto de silencio, mantener oculta la suerte de Mario Fabián Golemba y prolongar hasta la actualidad el desconocimiento acerca de su destino”.

El 27 de marzo de 2008, Mario Golemba tenía 27 años y salió de la vivienda que compartía con su familia en Picada Indumar, en Dos de Mayo, para concurrir a una consulta con una nutricionista en Oberá por su bajo peso.

Tras el turno médico, envió mensajes de texto a sus familiares y a su pareja y les indicó que regresaría “cerca de la tardecita”. Sin embargo, nunca volvió a su domicilio y desde entonces se desconoce su paradero.

La investigación inicial estuvo a cargo de la hoy exjueza de Instrucción 1 de Oberá, Alba Kunstmann de Gauchat, pero no logró determinar qué había ocurrido.
Testigos de identidad reservada declararon ante la Justicia provincial y federal que Golemba había estado detenido en la comisaría de Dos de Mayo, donde habría sido golpeado.

En junio de 2021, a partir de un planteo de la querella que representa a los familiares de Golemba, el expediente pasó a la Justicia Federal de Posadas, que inició una investigación por el delito de desaparición forzada de persona y se realizaron excavaciones en julio de 2022 en distintas localidades misioneras, entre ellas Oberá y Dos de Mayo (comisaría foto).

La causa cuenta con la intervención del Centro de Reunión de Información “Misiones” (CRIMIS) de la Gendarmería Nacional Argentina. En la investigación también colaboraron la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) y la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) del Ministerio Público Fiscal de la Nación.