10 de agosto 2026, 19:29hs

Byung-Chul Han sobre la siesta: “Dormir bajo la luz del día no es pereza sino una afirmación soberana del cuerpo” (Foto: Instagram/han.byungchul).
La siesta es mucho más que una costumbre: para el filósofo Byung-Chul Han, representa una verdadera declaración de principios frente al ritmo frenético de la sociedad actual. En sus reflexiones, Han sostuvo: “Dormir bajo la luz del día no es pereza, sino una afirmación soberana del cuerpo contra la explotación voluntaria del yo”.
En un mundo donde el descanso parece un lujo y la autoexigencia marca el pulso de cada jornada, el pensador surcoreano invita a repensar el valor de la pausa. La siesta, según Han, es una forma de recuperar el control sobre el propio tiempo y de resistir la lógica de la productividad constante.
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En muchas culturas, la siesta no tiene traducción ni espacio en la rutina diaria. Sin embargo, en países como la Argentina, esta pausa después del almuerzo forma parte de la identidad colectiva y de los horarios laborales y escolares.
Con el paso de los años, la costumbre de descansar tras la comida se fue perdiendo, desplazada por la búsqueda de actividades y la presión por aprovechar cada minuto. Han advierte que este olvido implica renunciar a un derecho básico: el de cuidar el cuerpo y la mente.
El filósofo remarcó que la siesta es una respuesta a la “explotación voluntaria” que impone la sociedad de logros, donde cada persona se convierte en su propio jefe y se exige sin descanso. Dormir unos minutos durante el día es, para Han, una forma de rebelarse ante esa autoexplotación.

La siesta es una forma de preservar la mente y revelarse frente a la explotación, según el filósofo (Foto: Freepik).
A través de sus libros y conferencias, Han analizó cómo la sociedad contemporánea se transformó en una “sociedad del rendimiento”, donde los individuos ya no obedecen órdenes externas, sino que se autoimponen metas y se exigen hasta el agotamiento.
Entre sus frases más destacadas, el filósofo advirtió:
Han también cuestionó la obsesión por la transparencia y la exposición permanente:
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Para Byung-Chul Han, recuperar la siesta es mucho más que una cuestión de salud: es una forma de resistir la presión social que empuja a la productividad sin pausa. Dedicarse unos minutos a no hacer nada, cerrar los ojos y desconectar, es un gesto de autocuidado que desafía la lógica de la autoexplotación.
El filósofo invita a repensar el valor de las tradiciones y a no perder de vista la importancia de los rituales cotidianos, como la siesta, que ayudan a equilibrar cuerpo y mente en una sociedad cada vez más acelerada.