Buscan voluntarios para vivir gratis en la Antártida por contar pingüinos, cobrando hasta 2.500 euros al mes

calendar_today 21.10.2026 - person  - timer ~2 Minutos

Algunos trabajos se desarrollan entre oficinas, reuniones y desplazamientos diarios, pero hay otros que son mucho más creativos. Para aquellos que quieren probar algo nuevo, las tareas profesionales pueden exigir tanto preparación física como capacidad para convivir con un grupo reducido y adaptarse a recursos limitados. 

Precisamente, para aquellos que buscan una experiencia novedosa, tienen la oportunidad de vivir gratis en la Antártida, en una pequeña isla donde una antigua base británica funciona como museo, oficina postal y punto de recepción de turistas. 

El trabajo con la fauna local forma parte de un proyecto más amplio para proteger el legado histórico y también el entorno en el que se encuentra. La organización británica UK Antarctic Heritage Trust (UKAHT) ha solicitado voluntarios para formar un equipo que trabajará en Port Lockroy, situado en la isla Goudier, junto a la península antártica, que deberá encargarse de contar pingüinos. 

Imagen de recurso de unos pingüinos
Imagen de recurso de unos pingüinos

Requisitos del trabajo 

Una de las responsabilidades se basa en observar y registrar la evolución de la colonia de pingüinos papúa. El seguimiento incluye el recuento de nidos, huevos y polluelos en las distintas fases de la temporada reproductiva. 

Los datos permiten conocer cuáles son los cambios que experimenta la población y, además, contribuyen a evaluar el impacto de la presencia humana en la zona. Pero la labor no consiste únicamente en contar animales; el equipo también debe recibir a los viajeros que llegan en cruceros, gestionar una tienda de recuerdos y atender la conocida oficina postal del Territorio Antártico Británico. 

Imagen de recurso de unos pingüinos
Imagen de recurso de unos pingüinos

La remuneración para estos puestos se sitúa entre los 1.700 y los 2.500 euros mensuales, según la función desempeñada. La oferta incluye alojamiento, manutención y el equipamiento necesario para desarrollar el trabajo en el entorno antártico.

Normalmente, la estancia se realiza durante el verano austral, aproximadamente de noviembre a marzo, aunque la preparación comienza antes de viajar. El equipo debe completar la formación previa para familiarizarse con las tareas, las medidas de seguridad y la vida en una ubicación remota.