La Justicia británica rechaza las medidas cautelares que solicitó el consorcio integrado por la empresa española, Samsung y Technip en una disputa vinculada al proyecto de modernización de una refinería en Baréin.
Duro revés judicial para Técnicas Reunidas y sus intereses en el golfo Pérsico. La Justicia británica ha desestimado la solicitud de medidas cautelares que interpuso el consorcio formado por la empresa española, la francesa Technip y la coreana Samsung para evitar que Bapco, la petrolera estatal de Baréin, ejecutase garantías por 484 millones de dólares -unos 418 millones de euros al cambio- por una disputa vinculada a un proyecto que las tres compañías desarrollan en el país.
Una resolución del Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales, fechada el 4 de agosto y que ha consultado EXPANSIÓN, da luz verde a que la petrolera estatal bareiní pueda ejecutar el cobro de esta cantidad.
El conflicto tiene que ver con el proyecto de renovación de la refinería de petróleo de Sitra, situada en Baréin, que lograron adjudicarse Técnicas Reunidas, Technip y Samsung a finales del año 2017. El valor total del contrato se cifra en 4.200 millones de dólares -más de 3.600 millones de euros-, mientras que Técnicas Reunidas tiene una participación de 1.350 millones de dólares en el mismo.
La ejecución del proyecto, sin embargo, se ha visto enturbiada por una disputa en torno a los plazos de entrega. Bapco sostiene que el consorcio no alcanzó un determinado hito en la ejecución de las obras en octubre de 2025, por lo que activó su derecho a reclamar daños por demora. Según la resolución judicial, la indemnización que exige Bapco asciende al máximo contemplado: el 10% del precio ajustado del contrato, equivalente a los citados 484 millones de dólares, sobre una garantía emitida por el banco HSBC.
La defensa de Técnicas Reunidas y sus socios ante la Justicia británica se fundamentaba en un evento trágico y de carácter extraordinario. El consorcio sostiene que tiene derecho a una extensión de los plazos debido a un grave accidente ocurrido el 2 de mayo de 2025. Aquel día, una fuga de hidrógeno provocó una explosión que se cobró la vida de tres trabajadores.
El consorcio cree que Bapco es la responsable última del incidente y que las restricciones impuestas en la planta tras el accidente, sumadas a las labores de inspección y reparación, son la causa de los retrasos. La petrolera bareiní rechazó su solicitud de prórroga en mayo de 2026, pero el consorcio mantiene que la deuda reclamada no es "exigible" mientras no se aclare la responsabilidad del siniestro.
Ante estas razones, el juez Edward Pepperall se muestra contundente al denegar la orden judicial que habría bloqueado de forma provisional el cobro. La resolución se apoya en un principio fundamental del derecho comercial anglosajón: la autonomía de las garantías bancarias. Según el fallo, los tribunales solo deben interferir en su ejecución en casos de fraude manifiesto.
El magistrado indica que Técnicas Reunidas y sus socios no demostraron que Bapco tuviese prohibido por contrato reclamar garantías. El juez apunta que, en un contrato negociado entre partes sofisticadas, debe prevalecer la presunción de que las cláusulas de daños son legítimas.
La denegación de las medidas cautelares, y la consiguiente ejecución de la garantía, no pone fin al conflicto. La disputa de fondo -es decir, si el consorcio debe esta cantidad o si Bapco fue la responsable del retraso- se resolverá en la Corte de Arbitraje Internacional de Londres (LCIA). Las tres compañías ya pusieron en marcha este procedimiento en mayo, según el mecanismo de resolución de conflictos del contrato.
Un consorcio formado por Técnicas Reunidas, Technip y Samsung se adjudicó a finales de 2017 el contrato para la modernización de la refinería de la petrolera estatal Bapco en Sitra (Baréin). La ejecución del proyecto, valorado en total en 4.200 millones de dólares -más de 3.600 millones de euros-, se articuló mediante un contrato de ingeniería, aprovisionamiento, construcción y puesta en marcha.
La compañía española, que cuenta con una amplia experiencia en Oriente Próximo, aportaba su especialización en la ingeniería de detalle de unidades complejas como las de crudo, vacío y el 'hydrocracker', entre otros aspectos. El objetivo fundamental del proyecto era elevar la capacidad de la planta de 267.000 a 360.000 barriles diarios, optimizando la eficiencia energética y los estándares ambientales.
Pese a que las previsiones iniciales contemplaban que la renovación de la refinería de Sitra se completase en 2022, el proyecto ha sufrido importantes retrasos que han dado lugar a disputas entre los tres socios y el país del golfo Pérsico.