Así es el efecto ‘padre de una niña’: psicólogos de EEUU revelan que son parejas más cariñosas y comprensivas

calendar_today 19.07.2026 - person  - timer ~2 Minutos

Existen muchas ideas preconcebidas y estereotipos sobre las relaciones entre padres e hijos dependiendo del género de los vástagos, pero ahora, la ciencia ha demostrado que ser padre de una niña es clave en el comportamiento en pareja del progenitor.

Investigadores de la Universidad de Rutgers (EEUU) han recopilado datos de tres estudios en los que participaron 1.694 padres, abarcando el período desde el embarazo hasta varios años después.

El análisis reveló que los padres de niñas eran más propensos a manifestar un mayor apego hacia sus parejas. Además, estaban más satisfechos con sus relaciones en comparación con aquellos que tenían hijos varones.

Por su parte, las madres de hijas afirmaron recibir más afecto, aliento, justicia y apoyo de sus parejas que las madres de hijos varones. Además, el efecto aparece casi de inmediato.

El estudio, publicado en la revista Personality and Individual Differences, revela que los padres de hijas mostraron un cambio notable en sus actitudes hacia sus relaciones después del nacimiento de su pequeña. Inmediatamente se sintieron más seguros en sus relaciones y manifestaron un mayor apoyo hacia sus parejas.

Los investigadores también descubrieron que el efecto del 'padre de niña' puede ser más fuerte cuando las hijas son muy pequeñas. Esto sugiere que los primeros años son un momento particularmente importante para que los padres inviertan tanto en su hijo como en su relación.

Por su parte, las madres no mostraron un patrón equivalente, lo que sugiere que el efecto de la hija es exclusivo de los padres.

La investigación afirma que una posible explicación es que los padres pueden percibir instintivamente una relación estable y de apoyo como especialmente beneficiosa para el bienestar futuro de sus hijas.

Otra posibilidad es que tener una hija desencadene cambios biológicos, como variaciones en los niveles hormonales, que fomenten el comportamiento de crianza y la formación de vínculos de pareja.

Los investigadores señalan que también podría haber razones sociales para este efecto. Tener una hija podría hacer que los padres se sientan más protectores y aumente su sentido de responsabilidad hacia la familia.

Una de las autoras, Krystal Duarte, afirma: "Nuestros hallazgos sugieren que las hijas pueden hacer algo más que influir en la forma en que sus padres crían a sus hijos".

"También pueden fortalecer la implicación de los padres en sus relaciones sentimentales, convirtiéndolos en parejas más comprometidas, comprensivas e involucradas", concluye.