En un fin de semana convulsionado para el arbitraje, con el escandaloso final de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes como epicentro, Andrés Gariano tenía la misión de dirigir un clásico repleto de antecedentes calientes como Boca-Racing.
“Me gané dirigir este partido. Esperamos estar a la altura de las circunstancias”, aseguró -en diálogo con TyC Sports- en la previa al partido Gariano, cuya tarea no tuvo acciones al límite, aunque desde la Academia reclamaron una posible falta previa al 2-2 transitorio de Boca.
Luego de un centro desde la izquierda, cuando Facundo Cambeses se arrojó hacia adelante a rechazar con un manotazo en la puerta del área chica, impactó contra Marcos Rojo, quien quedó sentido y se quejó de un empujón de Valencia en esa acción. La jugada continuó, el balón volvió a llegar desde la izquierda y Valencia, por detrás de Rojo, cabeceó para la igualdad.
Los jugadores de la Academia, fundamentalmente Cambeses y Rojo, le reclamaron a Gariano la presunta falta del atacante ecuatoriano. En una de las repeticiones, se observa a Valencia con las manos en la espalda del central de Racing, pero no se percibe que el contacto sea suficiente para desestabilizar al zaguero, que sí es impactado en la pierna por su arquero.
Lucas Novelli, árbitro encargado del VAR, no convocó a Gariano a lo largo de los 90 minutos, en un encuentro que no tuvo otras jugadas reclamadas por los futbolistas de ambos conjuntos. En total, el juez sancionó nueve faltas en favor de Boca y cinco para Racing, mientras que los únicos amonestados fueron Tomás Conechny y Matías Zaracho, de la Academia, y Enner Valencia, del Xeneize; este último, por quitarse la camiseta en el festejo.
La amonestación a Zaracho, a los 21 minutos del segundo tiempo, se dio con la aplicación del nuevo criterio reglamentario que entró en vigencia desde junio de este año: el mediocampista de la Academia se demoró en salir cuando iba a ser reemplazado, por lo que el juez dejó afuera durante un minuto a Ezequiel Cannavo (el reemplazante). Como Zaracho le reclamó, el juez le mostró la amarilla antes de hacerlo dejar la cancha.
En el último cuarto del partido, cuando Boca fue a la carga y estaba un gol en desventaja (el 2-2 fue a los 35 minutos del complemento), algunos contactos ínfimos estuvieron entre las infracciones sancionadas en favor del conjunto de la Ribera. Más allá de esas jugadas en particular, Gariano no tuvo incidencia en el resultado final.
El tercer gol de Valencia se dio en el último minuto de descuento, en el que los cinco agregados resultaron lógicos considerando las variantes dispuestas por ambos entrenadores y, además, una demora porque Cambeses se había tirado al suelo cuando Boca ponía contra las cuerdas a Racing.
“Me gané dirigir este partido. Todo lo que se dice es ruido mediático, no le doy importancia”, había sentenciado Gariano antes del inicio del partido, luego de realizar la entrada en calor. Sus escasos antecedentes como árbitro de los partidos de Boca y Racing habían generado ruido.
Apenas había dirigido una vez al Xeneize, en la goleada 4-0 a Defensa y Justicia, en Florencio Varela, en el pasado Torneo Apertura. En tanto, tenía en su haber dos encuentros como referí de cotejos de la Academia: un triunfo (1-0) ante San Martín de Formosa, en la primera fase de esta Copa Argentina, y una derrota (3-1) con Central Córdoba de Santiago del Estero, en la Liga Profesional 2024.