Anatomía de la sala de máquinas digital del PP: “En las redes, Feijóo es el Fórmula 1 y la comunicación online son sus neumáticos”

calendar_today 25.10.2026 - person  - timer ~7 Minutos

«Que Francia nos sirva de aviso, no de anticipo». «Esto quieren los que dicen que "no habrá paz en las calles"...» [imágenes de los destrozos en las ciudades galas]. «Sí, son zurdos» [con un vídeo hecho con IA donde aparecen Begoña Gómez, ZP, Ábalos, Santos Cerdán...]. Sólo tres tuits que han acumulado millones de visualizaciones. Criticados e incluso objeto de amenazas de demandas por la izquierda, no dejan indiferente. Los responsables de estas virales gamberradas del Partido Popular son dos:el community manager de la cuenta nacional y el CM de la cuenta de Madrid. Crónica, hace una semana, narró la historia del primero. En esta contaremos cómo se organiza el segundo y su equipo. Su coordinación a nivel nacional. Y qué opinan reconocidos expertos sobre su efectividad.

«La única forma de ganar unas elecciones y que todo funcione correctamente es que la máquina esté engrasada, y para ello la coordinación con el PP Nacional es fundamental», dicen desde la sala de máquinas digital de Madrid. Y la distancia entre ambos CM no es problema. Están a pasos.

«Tenemos además la suerte de que trabajamos en el mismo edificio, así que una llamada, un whatsapp para reunirnos. Reportamos con un café delante comentando qué es lo que se cuece en esas horas en las redes. A partir de ahí lo que prima es la creatividad, el criterio político, la originalidad y el momento de publicar. Ahí ya cada equipo sigue su estilo». Con estilos diferenciados, ahora están alineados con un solo fin: sacar a Pedro Sánchez de la Moncloa. «Lo mismo podemos decir de los equipos de Nuevas Generaciones de Madrid y Nacional».

El CM de la cuenta de la capital también se mantiene en el anonimato. «¿Revelar su identidad? ¡Ni hablar! Viendo lo que la izquierda hace con jueces, fiscales y periodistas o cómo los comerciantes de Sol tienen miedo a dar la cara para denunciar lo que están suponiendo las algaradas de Sol, no vamos a poner en el foco a nadie para que una izquierda miserable los señale y machaque. Además perdería la magia. No le pedimos a Batman que se quite la máscara, ni a Superman que se ponga las gafas y se quite el tupé».

Hablan de un equipo sumamente ágil. «Se puede decir que aquí se trabaja 24/7. Si quieres hacerlo bien en comunicación online, no puedes ser un elefante. No es el grande el que se come al pequeño, es el rápido el que se come al lento».

Sí dan pistas de su identidad. «Un secreto: el, la o le CM es el mismo de estos años. Lo que pasa es que, como decíamos antes, en tiempos de polarización y sobre todo cuando Madrid está en el centro diario de los ataques de la izquierda, nos armamos con el ingenio en una mano y el criterio político en la otra. Eso se nota y la gente lo agradece».

—¿Contando al community manager cuántos son llevando las redes sociales?

—El equipo lo forman personas con edades muy dispares. Si quieres que esto funcione tiene que haber creatividades realizadas desde la visión que tiene cada uno de la política actual. A cada red social hay que echarle de comer lo que más le gusta y por eso tenemos a gente de distintas generaciones. Respecto a cómo funciona, es muy sencillo: con libertad.

—¿Cómo se determinan los contenidos?

—El trabajo en equipo es muy importante aunque siempre hay jefes al mando. Así que se crean muchos contenidos y siempre está esa voz que dice qué sí y qué no. Ya sabemos que las redes te dan el éxito con mucho trabajo y el fracaso con un solo tuit. Somos conscientes de que muchas veces se juega en la línea del fuera de juego y tratamos de no sobrepasarla. Pero todos saben ya que si nos haces una zancadilla te llevas una patada fijo. Así que tú mismo

—¿Está al mando de todo Ismael Sirio López Martín aún?

—Ismael es el dircom online del PP de Madrid desde que llegó en 2022 y todo el mundo conoce su valía y experiencia. Y es parte fundamental. Pero esto no es cuestión de una persona u otra. Es una tarea coral.

—¿La actitud actual tiene que ver con el discurso de Feijóo, cuando dijo esta situación «exige recuperar los contrapesos»?

—Se refería a la necesidad de que las instituciones no pueden estar debilitadas como lo están ahora y de que el Gobierno no siga usándolas para actuar sin límites. En las redes, Feijóo es el Fórmula 1 y la comunicación online son sus neumáticos. Así estamos, adaptándonos a seco y mojado para ir lo más rápido y seguros posible.

Mientras avanzan los días y las elecciones se acercan, la estrategia se hace más dura. El PSOE mismo estudia ya demandar al PP por el vídeo hecho con IA, donde los protagonistas confiesan distintas fechorías. Leire Díez, acusada de encabezar las cloacas socialistas, ha puesto una querella por presuntos delitos de calumnias con publicidad, contra la integridad moral y suplantación de identidad digital.

Se prevé que su labor será decisiva en la recta final de la campaña. Y más con la avalancha de entrevistas de Pedro Sánchez, incluido el sí a Jordi Wild. Pero... ¿Han ido demasiado lejos? ¿Vale la pena?

CLAVE ALGORITMO

Acudimos a los que más saben de este campo. El doctor Aurken Sierra es profesor de la Universidad de Navarra. Este experto en comunicación política, polarización y desinformación digital describe el cambio así: «Sus cuentas han dejado atrás ese freno institucional que tenían hasta ahora y han abrazado un estilo más emocional. Entiendo que el objetivo es romper el algoritmo y también adaptar el mensaje al lenguaje que predomina hoy en día en X: irónico, rápido y con marcos conceptuales simples y que llevan a la confrontación directa... Si atendemos a los datos del engagement, les está funcionando».

—¿Cómo lo calificaría?

—Desde el análisis técnico, la calificaría de disruptiva. Sirve para aumentar el engagement, pero también trae implícito un elevado riesgo estratégico. El cambio de tono de la cuenta del PP, los mensajes de las Nuevas Generaciones o algunas de las respuestas que recibe por parte del PSOE o de sus Juventudes han sido muy cuestionados porque se entiende que rompen con la imagen de «partido de Estado». La ruptura de la solemnidad que se le presupone a un partido con vocación de Gobierno hace que el cuestionamiento esté siendo elevado.

Pieza clave en la campaña del PP

El CM del Partido Popular retratado en la sala de máquinas digital de la calle Génova.

Isis Boet, directora de influencia digital en LLYC (antes conocida como Llorente & Cuenca), lo analiza como estrategia de marcas enfrentadas. «Hay precedentes. Basta hablar de las peleas virales de «BMW y Mercedes, por ejemplo. O Burguer King y McDonald's...». Incluso el Barça y el Real Madrid...

Hace la analogía entre Coca-Cola y Pepsi. «Ojo. No quiero comparar una bebida azucarada con la democracia... Pero sí que entra en juego lo que llamamos el impacto emocional. El poder de que me emociones es algo que funciona para retener tu atención. También el sentimiento de pertenencia. Y así despiertas a una audiencia que ya estaba ahí y a la que no se estaban dirigiendo».

LA POLARIZACIÓN

Los últimos datos del Observatorio PHI de consumo, influencia y confianza digital 2026, elaborado por la agencia de marketing estratégico del mismo nombre, puntualizan que el 70% de los españoles señala la desinformación (25%), las opiniones políticas extremas (24%) o los contenidos agresivos y tóxicos (22%) están entre los principales motivos de rechazo en redes sociales. Sin embargo, añade que, a su vez, el 52% reconoce sentirse influido por publicaciones con opiniones similares a las suyas, porcentaje que asciende al 61% entre los millennials.

José Gabriel García Ortega, CEO de PHI y experto en estrategia digital, habla de un aprovechamiento del algoritmo de las redes sociales. Al apostar por contraataques y respuestas virales generan un «efecto bola de nieve», logrando que sus réplicas tengan un alcance masivo y superen en repercusión a los mensajes iniciales de sus críticos.

«A mí me dicen: "Oye, parece como que al algoritmo le gusta la polémica, ¿no? Y le gusta la sangre". Y no es que sea así, o sea, no es que esté programado per se para que le guste. El algoritmo lo que hace es detectar señales. Y si a la gente le gusta la polémica, el algoritmo premia la polémica», recalca García Ortega.

Arnau Sanz, politólogo y CEO de la agencia Karmina, habla de que esto forma parte de un —cuestionable— cambio de paradigma. «Para mí las campañas hoy carecen de mensaje político. Parece que los partidos no se basan más que en la performance y no en el desarrollo de un programa. Lo neutro, lo equilibrado, no funciona». Habla también del fin de los bots. «Lo que sí que están haciendo —también— es movilizar como un ejército a los simpatizantes, activistas o militantes, depende del caso».

¿El algoritmo para medir su éxito? Lo responderán las urnas el 29-N.