
Alberto Gamero negó cualquier contacto con Deportivo Pasto y descartó una llegada inmediata al club nariñense, al asegurar que no hablaría con sus directivos mientras Jonathan Risueño siga en el cargo, en medio de una ola de rumores que también lo vinculó con Cúcuta Deportivo tras su presencia en un partido en Bogotá.
La presión sobre el banco de Pasto creció después de un arranque de cuatro derrotas en los cuatro partidos del Clausura 2026. A eso se suma que Risueño no está en la zona técnica por una sanción de seis partidos impuesta por Dimayor, junto con una multa de $2.276.176, castigo que el club intentó apelar sin éxito.
PUBLICIDAD
Gamero cortó de raíz la versión sobre un posible acuerdo con el equipo volcánico. En declaraciones en el programa Saque Largo de Win Sports, el entrenador dijo: “Yo la verdad no tengo empresario, tengo amigos que trabajan para eso, pero no son empresarios míos. Y yo personalmente no he hecho ninguna conversación con ninguna persona de Pasto. Yo siempre he tenido esta característica en donde mientras haya un técnico en un equipo yo no me someto a hablar con ningún directivo.

En esa misma declaración añadió que su vínculo con el actual entrenador del club refuerza esa decisión. “Tengo entendido que hoy el técnico de Pasto es Risueño y soy muy amigo de él, entonces no sería capaz de hablar con ningún directivo estando él”.
PUBLICIDAD
El nombre de Alberto Gamero apareció en la conversación pública después de varias especulaciones sobre su regreso a la Liga BetPlay. Desde su salida de Deportivo Cali, también fue mencionado como posible opción para otros equipos del país y del exterior. Su último ciclo como entrenador fue precisamente en el conjunto vallecaucano. Allí dirigió 28 partidos entre todas las competencias, con un balance de ocho victorias, nueve empates y 11 derrotas.
Antes del rumor sobre Pasto, Gamero ya había salido a responder por otra versión que lo acercaba a Cúcuta Deportivo. La especulación tomó fuerza después de que fuera visto en la tribuna del estadio Metropolitano de Techo, en Bogotá, durante el partido en el que Fortaleza venció 2-0 al club rojinegro con doblete de Richardson Rivas.
PUBLICIDAD

La coincidencia se produjo poco después de la salida de Richard Páez del banco cucuteño, lo que alimentó la lectura de que Gamero podía ser candidato para asumir ese puesto. El entrenador negó ese vínculo y explicó que su presencia en el estadio obedecía a un motivo familiar.
“Benjamín Castro Gamero es mi nieto y él cumplió años ese día y él me pidió que ese día lo llevara al partido entre Fortaleza vs. Cúcuta porque juega en la escuela de Fortaleza; él me pidió un día antes del partido que lo llevara al estadio y ese fue su regalo”, explicó.
PUBLICIDAD
Gamero agregó que ese episodio confirma por qué evita asistir a escenarios deportivos en Colombia. El entrenador afirmó que “por esto no me gusta ir a los estadios” y señaló que suele ocurrir que “lo primero que van a pensar es que Gamero está detrás de tal equipo”.
