A los 27 años y comprometida, dejó su departamento y volvió a casa de sus padres: joven de Pensilvania cuenta por qué no se arrepiente

calendar_today 27.08.2026 - person  - timer ~4 Minutos

Después de varios años viviendo por su cuenta y pagando sus propias cuentas, la estadounidense Carly Rippeon tomó una decisión que no necesariamente coincidía con lo que había imaginado: regresar a la casa de sus padres. A los 27 años, la joven, quien labora en el sector de la educación, decidió dejar su departamento para reducir gastos y concentrarse en una meta mucho más grande: comprar una vivienda junto a su prometido.

Rippeon, de Pensilvania, destinaba aproximadamente $1,500 mensuales al alquiler y los servicios. En lugar de continuar gastando ese dinero, comenzó a preguntarse cuánto podría avanzar hacia su futuro si lo destinaba al ahorro.

“Una vez que había adquirido la independencia y la experiencia de vida que buscaba al vivir por mi cuenta, volver a vivir con mis padres me pareció la decisión financiera más inteligente que podía tomar”, contó la joven a la revista People. “Me permitió a mi prometido y a mí redirigir una cantidad significativa de dinero cada mes hacia mis ahorros en lugar de destinarlo al alquiler”.

Volver a casa para ahorrar

Rippeon, quien comparte parte de su vida en TikTok con el nombre @lifewith.carly, terminó viviendo con sus padres durante poco menos de dos años. Durante ese tiempo, ella y su prometido se enfocaron en reunir el dinero necesario para comprar una casa, aunque su objetivo iba más allá de simplemente conseguir la cantidad suficiente para obtener una hipoteca.

La pareja también quería contar con un colchón financiero que les permitiera afrontar los gastos que continuarían después de convertirse en propietarios; sin embargo, regresar a la vivienda familiar no siempre fue sencillo.

Después de haber construido sus propias rutinas y tener un hogar independiente, adaptarse nuevamente a la dinámica familiar implicó cambios para todos.

“Uno de los mayores desafíos fue acostumbrarnos nuevamente a estar en un hogar familiar y equilibrar nuestras propias rutinas, y definitivamente no me sentía tan ‘establecida’ como esperaba estar en ese momento de mi vida”, explica.

Con el tiempo, Rippeon, su prometido y sus padres encontraron incluso una manera divertida de llevar la situación y comenzaron a llamarse en broma “compañeros de cuarto”.

La medida le permitió dejar de destinar unos $1,500 mensuales al alquiler y los servicios y redirigir ese dinero hacia sus ahorros. (Foto: @carly_ripp / Instagram)

La medida le permitió dejar de destinar unos $1,500 mensuales al alquiler y los servicios y redirigir ese dinero hacia sus ahorros. (Foto: @carly_ripp / Instagram)

Una decisión que también acercó a la familia

La experiencia terminó dándole algo que Rippeon no había considerado inicialmente entre los beneficios de regresar a casa: más tiempo junto a su familia. Al mirar atrás, considera que esa cercanía fue una de las mejores partes de aquellos casi dos años y reconoce que, de haber sabido cómo terminaría todo, probablemente habría vuelto a casa incluso antes.

“Con el beneficio de la retrospectiva, y sabiendo lo que sé ahora, probablemente habría regresado a casa justo después de la universidad”, afirma Rippeon. “Me permitió ahorrar dinero, pero también me dio la oportunidad de pasar más tiempo de calidad con mi familia, lo cual fue una verdadera bendición”.

Cuando finalmente comenzó a buscar una vivienda junto a su prometido, todo lo aprendido durante ese período de ahorro influyó en la manera en que evaluaron las propiedades. Ambos fueron claros sobre sus ingresos, préstamos estudiantiles y pagos del automóvil, mientras que las visitas a diferentes casas les ayudaron a definir cuánto estaban realmente dispuestos a pagar.

La casa terminó llegando de una manera inesperada

En algunas ocasiones consideraban que una propiedad podía justificar pagar $30,000 adicionales, mientras que en otras pensaban que el precio estaba inflado por una cantidad similar.

“Tienes que estar dispuesto a alejarte cuando algo no tiene sentido desde el punto de vista financiero y no conformarte con una casa solo para avanzar más rápido”, señala Rippeon.

La búsqueda terminó teniendo un giro inesperado: la pareja compró su casa en una subasta. Para Rippeon, esa decisión reforzó la importancia de mantener una actitud flexible, incluso después de pasar casi dos años preparándose para comprar una vivienda.

“Animaría a cualquiera que esté atravesando este proceso a mantener la mente abierta, porque la historia de cómo compras la casa de tus sueños podría ser completamente diferente de lo que imaginabas”, indica.

Ahora, Rippeon ya no ve aquellos casi dos años como un paso atrás, sino como una decisión temporal que le permitió acercarse a su objetivo.

“En muchos sentidos, sentí que estaba volando de regreso al nido por una temporada”, dice la joven, “y realmente no me arrepiento”.

Tras casi dos años de preparación, ella y su prometido terminaron comprando una vivienda en una subasta. (Foto: @carly_ripp / Instagram)

Tras casi dos años de preparación, ella y su prometido terminaron comprando una vivienda en una subasta. (Foto: @carly_ripp / Instagram)