Hay canciones que arrancan con un riff, otras con un grito y otras con un conteo. Este último recurso tiene algo de teatral y funciona como una suerte de disparo de largada antes de que la música estalle. En muchos casos, las bandas usaban estas cuentas en el estudio simplemente para que todos los integrantes entraran coordinados, especialmente si la pista comenzaba de manera abrupta. Sin embargo, a alguien se le ocurrió conservar ese fragmento y el detalle terminó replicándose en cientos de temas.
A continuación, 5 canciones que arrancan con una cuenta regresiva.
“One, two, three, four!” son las primeras cuatro palabras en la discografía de The Beatles. Así arranca el primer álbum de la historia de John Lennon, Paul McCartney, Ringo Starr y George Harrison, Please Please Me, grabado el 11 de febrero de 1963 en una sola sesión de 10 horas en los estudios EMI de Londres. El conteo fue idea de McCartney, quien lo gritó para dar la entrada. Décadas después, ese detalle se convirtió en uno de los inicios más icónicos del rock.
“One… two… one, two, three” se escucha al comienzo del disco debut homónimo de Bad Company, uno de los más representativos del hard rock de la primera mitad de los 70. La banda, formada por Paul Rodgers y Mick Ralphs tras la disolución de Free y Mott the Hoople respectivamente, grabó el álbum en la mansión de Headley Grange, el mismo lugar donde Led Zeppelin había inmortalizado partes de Led Zeppelin IV.
Bono arranca el primer single de su disco ganador del Grammy, How to Dismantle an Atomic Bomb, con un “un, dos, tres… catorce” en español sobre la introducción instrumental de la canción que maravilló a propios y extraños, y llegó al número uno en el Reino Unido. La cuenta deliberadamente incorrecta, que pasa de tres a catorce en lugar de cuatro, fue una decisión de la banda para marcar el tono caótico de la pista desde el primer segundo.
Tras una breve presentación con ambiente de público de fondo, el Rey del Soul cuenta “one, two, three, four” antes de dar paso a una de las piezas más influyentes de su vasto catálogo musical. El tema se lanzó como sencillo en 1970 y abrió el álbum Sex Machine ese mismo año en una versión de más de 10 minutos. Cabe destacar que la base rítmica que construyeron James Brown y el bajista Bootsy Collins se convirtió en uno de los samples más utilizados en la historia del hip hop.
Este es el caso más literal de la lista: el tema no solo empieza con una cuenta regresiva del cinco al uno, sino que dicha cuenta representa prácticamente toda la letra. Lanzada como sencillo en enero de 1964, fue la primera canción de la banda en ingresar al top 5 del UK Singles Chart, alcanzando el puesto número cinco. Manfred Mann la grabó como tema de apertura para el programa televisivo Ready Steady Go!, que se transformó en uno de los espectáculos musicales más importantes de la época en el Reino Unido.