El Irudek Bidasoa-Irun dio una gran imagen ante el Limoges a pesar de encajar su segunda derrota en la Liga Europea, resultado (32-28) que casi le obliga a ganar los tres partidos que quedan para no quedar apeado de la siguiente fase.
El equipo guipuzcoano mejoró sus prestaciones en la cancha del líder del grupo con respecto a la pasada jornada en Madeira y plantó cara a uno de los grandes de la liga francesa, con Nevado y Gorka Nieto muy incisivos en la primera mitad además de una defensa notable para frenar a los artilleros galos.
El partido se desequilibraría un poco en contra el Bidasoa antes del descanso, y eso que contaba con el chileno Esteban Salinas quebrando una y otra vez a la zaga del Limoges, pero dos siete metros que dispusieron y erraron los vascos, evitaron un marcador más favorable.
El joven David Faílde entró de maravilla al segundo tiempo en la portería y eso permitió a Bidasoa empatar el partido (min. 37) con un 0-4 de parcial, en sus mejores momentos en los que seguÍa luciéndose Esteban Salinas en el pivote.
32 - Limoges: Kiefer, Ivah- porteros- Clarac (2), Kervadec (3), Aman (2), Ogando (5, 2 de pen.), Arnau García (3), Petit, Mielczarski (1), Azkue (3), Parisini (2), Thuilier (1), Hrstic, Jenilson Monteiro (2), Pelayo (5), Lignieres (3).
28 - Bidasoa-Irun: Failde, Skrzyniarz -porteros- Errasti, Nevado (4), Gorka Nieto (4, 1 de pen.), Mujika, Xabi González (2 de pen.), Peciña, Esteban Salinas (4), Sladkowski (1), Magalhaes (3), Mindegia (2), Jon Ander Iribar, Furundarena (1), Martín Duque (4), Gastaminza (3).
Marcadores cada cinco minutos: 2-1; 5-6; 8-9; 11-10; 13-11; 16-13- descanso-18-16; 21-20; 24-22; 26-22; 30-26; 32-28.
Árbitros: Marko Boricic y Dejan Markovic (Serbia). Excluyeron a Kervadec, Arnau Garcia, Sladkowski, Peciña y Mujika.
Incidencias: tercer encuentro de la Liga Europea disputado en el pabellón de Beaublanc en Limoges ante unos 4000 seguidores
El encuentro entró al tramo decisivo con ventaja de tres goles para los locales, con Clarac y Ogando liderando a los franceses, y Limoges haría ya imposible los intentos de Bidasoa de discutirle el triunfo.