01 de agosto 2026, 19:11hs
Mario Pergolini habló de su futuro y sorprendió con una inesperada revelación: “Ojalá me pueda retirar del todo” (Foto: Captura eltrece)
Mario Pergolini se sentó frente a Nelson Castro para una entrevista sin filtros al aire de Telenoche (eltrece) en la que repasó su vida profesional, su familia y su mirada sobre la actualidad argentina.
El conductor de Otro día perdido (eltrece) reconoció que el éxito del ciclo lo sorprendió: “Me llevó un tiempo adaptarme, pero después le agarré la mano”.
Consultado sobre sus declaraciones pasadas acerca de la televisión, Pergolini fue tajante: no se arrepiente de haber dicho que “la televisión estaba muerta” y reafirmó su postura: “Ya no es la misma que hace 15 años. Y yo ya no soy el mismo de hace un tiempo. Estoy más grande y me río de otras cosas”.
Pergolini repasó el impacto que tuvo CQC en su carrera y admitió: “La vida me ha sorprendido en general. Creo que he podido vivir varias vidas en una sola”. Sobre el ciclo que lo consagró, reconoció: “Hemos dicho cosas que no correspondían, pero entiendo el contexto en que fueron dichas”.
Al hablar de su familia, el conductor se mostró orgulloso de sus tres hijos. “Son muy diferentes entre sí”, contó. Tomás, de 32 años, comparte su pasión por los medios y los videojuegos y trabaja con él en algunos proyectos. Matías, de 28, se recibió de psicólogo como su madre y actualmente está al frente de Vorterix. Valentina, de 20, eligió la actuación.

Así ingresó Mario Pergolini a "Otro día perdido", en un claro guiño a "CQC". (Foto: Captura eltrece)
Pergolini fue claro sobre el rol de la familia en su vida: “Para mí es absolutamente todo. Mi vida la baso en lo que es mi familia”.
Nelson Castro no esquivó el tema Boca y le preguntó si volvería al club. Pergolini reveló: “Me quedé un poco con las ganas de ser más ejecutivo dentro de Boca, pero siempre dije que no me había preparado mucho”. Ahora, se siente más capacitado y no descarta un regreso: “Como presidente sería lo más lógico, pero a lo mejor armando un buen grupo que haga funcionar las cosas”.
Sobre la situación del país, Pergolini opinó que la Argentina está distinta que hace cinco años, aunque no necesariamente mejor. “Creo que el país necesitaba un cambio, porque el mundo y los ciudadanos han cambiado. No sé si este es el cambio necesario, pero creo que es el inicio del cambio. Está trayendo un par de cosas que no me agradan”, señaló.

A Pergolini le hicieron naufragar su proyecto de Boca TV. Finalmente, renunció (Foto: Boca Juniors Oficial)
En ese sentido, puso como ejemplo la “grieta”: “La forma del gobierno de ‘nosotros contra todos, todos contra nosotros’ no es la correcta”.
Pergolini también habló de su vínculo con el público: “Soy un agradecido. La gente me trata muy bien en la calle. Muchos se alegran de que haya vuelto”.
Sobre su futuro, fue sincero: “Ojalá me pueda retirar del todo, no estar tan expuesto, pero no sé si eso va a pasar”.
(BUENOS AIRES).- “Mi hijo más grande estaba con un cuchillo en la mano y me decía ‘mamá, la puerta, un cuchillo’. Quería dormir con un cuchillo en la mano porque todos sintieron impotencia”. Con esa frase descarnada, Wanda Nara reveló el devastador trauma que el violento robo en su casa de campo de Milán dejó en sus hijos.
La empresaria contó en diálogo con Primicias Ya el drama que se instaló en la familia tras el asalto y cómo su prioridad absoluta fue contener a los chicos, más allá de las burlas o comentarios que pudieran circular en redes. “Primero quise tratar de tranquilizar a todos los chicos, los más grandes están súper asustados”, explicó Wanda Nara. Esos hijos mayores se fueron unos días con su papá, Maxi, porque “estaban muy asustados, no dormían de noche”, según detalló.
La conductora también contó que Maxi se llevó a los chicos con él y que están junto a sus hermanitos más chiquitos, aunque aclaró que el lunes volverían con ella. “Maxi se los llevó con él y están con sus hermanitos chiquititos, el lunes viene para acá a estar de vuelta conmigo”, precisó.
El miedo fue tan profundo que la psicóloga que acompaña a sus hijas le hizo un pedido concreto a Wanda Nara. “Me llegó un pedido de la licenciada que acompaña a las nenas, me dijo la psicóloga de las nenas que le mande todos los vídeos donde aparecen mis hijos porque encontraba en una de ellas un trauma grande de algo que también sucedió esa noche para ayudarla”, relató.
Además del terror, los más grandes cargaron con una pesada sensación de culpa. “Sentían que podrían haber hecho algo en ese robo o enfrentar a esta gente que entró en mi casa y todo este sufrimiento de las hermanas por sus documentos no hubiera pasado”, reveló Wanda Nara, dejando en evidencia la impotencia que atravesó a toda la familia.
En medio de esa situación límite, Wanda Nara intentó comunicarse con Mauro Icardi para contarle lo sucedido el mismo día del robo. “Tiene tres llamadas mías y mensajes diciendo que por favor me llamara, que quería escribir para contarle esto. Nunca me contestó”, aseguró.
Al no obtener respuesta de su ex pareja, recurrió a la persona que oficia de nexo entre ambos. Se lo comunicó a Fernanda Matera, su intermediaria, aunque el resultado fue el mismo. “Yo sentía que una urgencia así también tenía que venir desde mi lado y Fernanda me respondió lo mismo, que nunca tuvo respuestas de la escuela”, detalló.
De esta manera, Wanda Nara expuso las profundas secuelas psicológicas que el asalto dejó en sus hijos, quienes ahora intentan recuperar la calma lejos de la casa de campo donde ocurrió todo.
01 de agosto 2026, 19:08hs

El crimen ocurrió en una casa de la localidad bonaerense de Rafael Calzada. (Foto: Google Street View).
Un hombre de 41 años fue detenido este sábado acusado de matar a golpes a su hijo de 12 años en una casa de la localidad bonaerense de Rafael Calzada, partido de Almirante Brown.
Todo ocurrió cerca de las 11:40 en una casa ubicada sobre la calle Río Negro al 1800, entre Nother y Rosales. La policía acudió a la escena por una alerta al 911 sobre un posible fallecimiento.
Al llegar, los agentes fueron recibidos por la dueña de la casa, una mujer de 80 años, que autorizó el ingreso. En el fondo del terreno vive su hijo, Néstor Rubén Godoy, de 41, lugar en donde encontraron el cuerpo del nene Nahuel Benjamín Godoy acostado sobre una cama.
Pocos minutos después llegó una ambulancia del SAME y la médica que intervino confirmó la muerte del nene.

El acusado admitió el crimen ante los policías y se entregó. (Foto: Google Street View).
El padre de la víctima luego se presentó en la Comisaría Primera de Lomas de Zamora y admitió haber matado a su hijo, según pudo saber TN. Por orden de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°17 fue detenido en el lugar.
Más tarde intervino el médico de la Policía, que observó en el cuerpo del nene un traumatismo en el tabique nasal, un abundante sangrado y un edema en el lado derecho de la cara.
El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia, que determinará con precisión la causa de la muerte.
Los investigadores también establecieron que los padres del chico estaban separados. La madre vive en Lanús y, según la reconstrucción inicial, el acusado retiraba al nene todos los viernes y debía regresarlo los domingos.
Leé también: Una beba de un año y siete meses murió en Lomas de Zamora: los médicos detectaron que tenía golpes y su padrastro quedó detenido
La causa fue caratulada como homicidio y quedó en manos de la UFI N°17 de Lomas de Zamora, a cargo de la fiscal Marcela Juan, que busca determinar las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
A Bocados
La actriz, antigua miembro del dúo Las Virtudes, protagoniza 'Las que gritan', una comedia que estará hasta finales de agosto en el teatro Maravillas de Madrid.

La actriz Soledad Mallol.
Actualizado Domingo, 2 agosto 2026 - 00:08
Soledad Mallol (61 años), ex miembro del famoso dúo cómico de los 80 y 90 Las Virtudes, se queda un verano más sin vacaciones. Hasta el 30 de agosto se la podrá ver en el teatro Maravillas de Madrid representando Las que gritan, una disparatada comedia escrita por Antonio Rincón-Cano y dirigida por José María del Castillo, en la que interpreta a Consuelo, una viuda que ha decidido disfrutar lo que le queda de vida a su manera, pese a la reticencia de sus tres hijas. "Estoy muy acostumbrada a trabajar cuando los demás descansan, así que yo intento descansar cuando los demás curran".
La actriz protagoniza la obra junto a Mariona Terés, Marina San José, Rocío Marín y Laia Alemany y es un homenaje a las mujeres fuertes, que de una forma u otra se han erigido como referentes en la vida.
¿Te sientes identificada con tu personaje?Bueno, Consuelo es un poco loca, como yo. Quiere vivir y cumplir sus sueños. En su caso ha cumplido alguno menos que yo, pero sí me siento identificada con mujeres que van tras sus sueños, pero que han tenido que estar cuidando a sus hijos, a su marido, como ocurre un poco con personas de mi generación, una generación más antigua que no hacía lo mismo que hacen las mujeres ahora, ¿no? Que es trabajar lo mismo que los hombres y no quedarse en casa con los hijos.Siguiendo con la protagonista, ¿tú también vives la vida a tu manera o te impones algunas limitaciones?Pues la verdad es que yo suelo hacer lo que me apetece. Tengo las limitaciones de la edad, que vas cumpliendo años y hay algunas cosas que ya no puedes hacer, como correr. Me gusta ir a clases de baile, estoy en un coro, porque me gusta mucho cantar... Sigo haciendo lo que puedo y luego la vida te va poniendo en tu sitio. Y no puedes hacer un drama de ello.He leído que en tus inicios querías hacer drama... He hecho algo de drama, sí, aunque sobre todo comedia, y me encuentro a gusto en las dos facetas. Pero lo que más me gusta en la vida es haberme dedicado a hacer felices a los demás, a hacer reír a la gente. Recuerdo que cuando Elena Martín y yo éramos Las Virtudes, mucha gente se acercaba a decirnos que le alegrábamos la vida y le animábamos cuando estaba triste. Y eso me parece lo mejor que se puede hacer.¿Echas de menos Las Virtudes?Pues yo creo que podía haber seguido mucho más. Estaba muy a gusto en Las Virtudes. Pero lo mejor es que hemos tenido mucha suerte de haber hecho lo que quisimos y disfrutar con ello.Erais súper famosas. ¿Aún te reconocen por la calle?Pues si me pongo el pelo como la peluca que llevaba, sí. Pese a la fama tuvimos la suerte de tener una vida muy normal, saludábamos o nos hacíamos una foto, pero eran otros tiempos, no había móviles y tampoco nos preocupaba mucho que nos conocieran. Nos veían como a la vecina de al lado, personas más o menos normales que hacíamos un poco lo que nos daba la gana.¿A qué sabe tu vida actualmente?A cocido. Es que me gusta mucho y tiene tantas cosas... Aunque haga calor, un caldito yo me tomo y también unos garbanzos, que dan mucha energía. Bueno, también podría saber a gazpacho, las dos cosas.¿Qué papel juega la gastronomía en tu vida?Pues me gusta, y también cocinar. Lo que pasa es que hay muchas cosas que no puedo tomar. Por eso me encanta hacer paltos muy suaves; estoy descubriendo sabores sin muchas salsas, y eso me hace mucha ilusión, porque no todo tiene que ser a la plancha o pescaditos que parecen insulsos. Todo este aprendizaje me está haciendo saborear más las comidas sin tanto aditamento y ahora me siento mejor cuando como en casa que cuando lo hago fuera.Una receta que bordes.Pues mira, me gustan mucho las berenjenas y los pimientos asados, simplemente al horno con un poquito de sal, aceite, cominos y un ajito. Y también hago una cosa absurda, pero que no me sale mal, que es lo que yo llamo la paolla, porque es paella en olla exprés. Era una receta que hacía mi madre los domingos.¿Y una receta que se te resista?La fabada, la intenté hacer hace años, no me salió y no volví a intentarlo, prefiero que alguien me la haga o comerla por ahí. ¿Qué no falta nunca en tu mesa?Pescadito o, si estamos en temporada, algo de marisco. Si me ponen unas necoritas es lo más maravilloso del mundo.¿Se te conquista por el estómago?No. Me conquista pasar un buen rato con alguien inteligente, que tenga buen humor o buena energía. Hombre, siempre se agradece si me lleven a algún sitio rico, pero no es como para enamorarme.
Soledad Mallol con el resto del elenco de 'Las que gritan'.
El Departamento estadounidense de Estado elevó su alerta de viajes para Ceuta tras el caos migratorio de los últimos días. Añadió que "la masiva e incontrolada llegada de migrantes desde Marruecos a Ceuta puede llevar a situaciones de seguridad impredecibles y peligrosas. España ha desplegado al ejército español, la Policía Nacional española y la Guardia Civil como resultado de esta grave situación".
Añadió que "los estadounidenses deben reconsiderar viajar a la zona dada los riesgos que representan para su seguridad y protección".
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, criticó la reacción de algunos líderes de la Unión Europea (UE) ante los hechos en Ceuta, al afirmar que los llamados a suspender a España de la zona Schengen sin fronteras de la UE estaban impulsados "por prejuicios, desinformación, ignorancia o intereses políticos”.
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A pesar de la crisis de Ceuta, España en los últimos años ha tenido menos migrantes ilegales que sus vecinos mediterráneos Italia y Grecia.
Otros países de la Unión Europea pidieron conversaciones urgentes y una respuesta coordinada a la situación en Ceuta.
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“No podemos permitir cruces masivos incontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas para crear la percepción de que es posible la entrada ilegal en la Unión Europea. Que la entrada ilegal de un migrante pueda convertirse en una estancia legal”, indicaba una carta a altos funcionarios de la UE, difundida el sábado por la oficina de la primera ministra danesa. “Esa percepción alentará nuevos intentos, socavará la confianza en nuestra política migratoria común y tendrá repercusiones para todos los Estados miembros”.
Los mandatarios de Italia, Dinamarca, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, la República Checa, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia y Suecia firmaron la carta en que pedían a la actual presidencia irlandesa de la UE que convoque una videoconferencia de ministros del Interior.
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gs/bmc
Hugo Conde Carretero
02/08/2026 a las 00:07h.
Ahora me encuentro frente al edificio levantado sobre el solar donde estuvo la casa de mi infancia. Una densa niebla me envuelve sin razón aparente. La tarde declina; el cielo del invierno, antes intensamente azul, se vuelve oscuro y triste. Se encienden las primeras farolas y, tras los cristales, comienzan a aparecer luces cálidas y sombras fugaces.
Entonces, un anciano se acerca al portal, abre la puerta y desaparece en el interior. Su figura me estremece porque despierta un recuerdo que vuelve a mí una y otra vez, como un sueño del que nunca consigo despertar.
Viví mis primeros cinco años en la tercera planta de un viejo caserón del Portón de Tejeiro. En invierno el frío se colaba por todas partes. Aún recuerdo la humedad de las sábanas y la luz ocre de la bombilla que colgaba del alto techo del dormitorio. Mamá no apagaba la luz hasta asegurarse de que dormía. Cuando las pesadillas me despertaban, acudía enseguida, me abrazaba y conseguía que venciera el miedo.
Con nosotros vivían mi padre, mi abuela Nieves y mi tía Rita.
La abuela Nieves era diminuta, alegre e ingeniosa. Había quedado viuda poco antes y todavía vestía de luto. Me sentaba sobre su regazo para contarme historias antiguas y cuentos maravillosos. Algunos domingos preparaba unas rosquillas cuyo aroma llenaba toda la casa.
Mi tía Rita trabajaba como taquillera en un cine y regresaba muy tarde. Me quería como al hijo que nunca tuvo. Besaba mis mejillas con tanta fuerza que las dejaba marcadas por el carmín de sus labios. Era divertida, imaginativa y capaz de llenar la casa de risas. Años después la vida la hizo muy desdichada.
Mi padre era un hombre trabajador, serio y poco dado a las muestras de afecto. Apenas hablaba y delegaba mis cuidados en los demás.
Yo los quería a todos, pero el centro de mi universo era mi madre. Ella era mi refugio. Sin embargo, casi todas las noches soñaba que se alejaba por el largo pasillo de la casa hasta perderse entre las sombras, dejándome solo. Aquella pesadilla regresaba una y otra vez.
La casa era vieja, pero hermosa. Detrás tenía una estrecha galería repleta de geranios que cuidaba la abuela Nieves. En primavera el aire se llenaba de perfume. Mi tía tocaba el piano y todas las mañanas sonaban discos de música clásica en el tocadiscos; por las tardes escuchábamos seriales en una antigua radio. Aquel mundo era pequeño, pero para mí contenía todo cuanto existía.
Un día mi madre viajó a Madrid. Pasaron varios días sin verla y el miedo volvió a apoderarse de mí. Llegué a creer que mi pesadilla se había hecho realidad y que nunca regresaría.
Pero una madrugada mi padre me despertó con urgencia. Teníamos que salir hacia Madrid. Mi abuelo Mariano había muerto.
Viajamos durante toda la noche en el Seiscientos que acababa de comprar. Recuerdo el silencio de mi padre, las interminables curvas de la carretera, el paso por Despeñaperros y la inmensa llanura manchega iluminándose con las primeras luces del alba.
Mi abuelo había muerto con apenas sesenta años, en su humilde casa de Peña Grande, donde vivía con la abuela Bruna después de una vida marcada por la guerra, las persecuciones y muchas penalidades.
Regresamos a Granada con ella. Nadie hablaba durante el viaje. Todos llevábamos el dolor en el rostro.
La abuela Bruna se instaló con nosotros en la casa del Portón de Tejeiro. Sin embargo, apenas dos años después tuvimos que abandonarla. El edificio había sido declarado en ruinas y el Ayuntamiento ordenó su demolición.
Hoy, de aquella casa apenas quedan unas fotografías en blanco y negro y recuerdos cada vez más difusos. Poco a poco fueron muriendo todos los que la habían llenado de vida.
La abuela Bruna fue la primera. Después se marchó la abuela Nieves, casi centenaria. Aún recuerdo las lágrimas de mi padre durante su entierro, las únicas que le vi derramar en toda su vida.
La tía Rita terminó sus días sola, en una residencia. Yo iba a visitarla de vez en cuando, aunque nunca supe si todavía me reconocía.
El golpe más duro llegó con la muerte de mi madre. Falleció en el mismo hospital donde yo había nacido, cogida de mi mano. Nunca he conocido un dolor semejante. Durante mucho tiempo fui incapaz de perdonar al mundo que me la arrebatara tan pronto.
Dos años más tarde murió también mi padre y, con su muerte, la casa quedó definitivamente vacía.
Sin embargo, nunca desapareció del todo. A veces sueño que vuelvo a recorrer sus habitaciones frías, iluminadas apenas por los primeros rayos del amanecer. Oigo las voces de quienes la habitaron, siento el calor de sus abrazos y me pregunto si una parte de mí quedó para siempre entre aquellas paredes.
Unos días después regresé al lugar donde había estado nuestra casa. Ya había anochecido. El bloque de viviendas permanecía en silencio bajo una espesa niebla. Aproveché que el portal estaba abierto y subí lentamente hasta la tercera planta. Durante unos instantes dudé antes de llamar.
La puerta se abrió. Era mi abuela Nieves, que me abrazó llorando, como si hubiera estado esperándome durante muchos años. Entré y todo estaba allí, como si no hubiese pasado el tiempo. La abuela Bruna terminaba de poner la mesa. La tía Rita reía mientras contaba una de sus historias. Mi padre leía el periódico en su sillón, ajeno a todo. Desde la cocina apareció mi madre. Al levantar la vista y encontrarse con mis ojos, sonrió feliz. Corrí hacia ella y me abracé a sus faldas como cuando era niño.
Entonces recordé el miedo que tantas noches me había despertado y comprendí que seguía siendo el mismo niño que buscaba refugio en sus brazos. Con un hilo de voz le dije: «Mamá, tengo miedo. Por favor, duerme hoy conmigo».
Actualidad
Se tiene que morir mucha gente: novela superventas. Serie homóloga: éxito del verano. Estirando el chicle: pódcast premiado. Si el pensamiento no debe escupirse ni el trauma arrancarse, Victoria Martín lo monetiza. Con éxito garantizado.
Actualizado Domingo, 2 agosto 2026 - 00:06

Camisa, de Mango. Pantalón, de Lola Casademunt. Zapatos, de Hereu. Pulseras,de Tous.
Victoria Martín se quiere morir. Si el oído se afina al pasar junto a la madrileña, podrá entreoír las palabras «ojalá me quede en coma ahora mismo». Si los ojos logran leer sus labios, distinguirán un «ojalá me caiga un rayo y me fulmine de una vez». Cambia de postura y se dice a sí misma «qué vergüenza, por Dios, qué vergüenza». Ni la meteorología atiende la petición de Martín ni sus constantes vitales se desploman en mitad de la sesión de fotos. La guionista continúa posando. En ocasiones, mientras la fotógrafa comprueba el ordenador, cierra los ojos y esconde la cara tras las manos. Murmura algo de nuevo. Cuando al fin ve la pantalla, la frente se le relaja. «Ah», deja escapar. «Pues así es guay». Martín parece extraer cierta satisfacción de la contrariedad. Los guiones que escribe se concluyen sólo si se da «cabezazos con la pared hasta el final».
La fórmula que ha logrado que llene auditorios con sus pódcasts, una novela se convierta en bestseller y la serie homónima acabe en Cannes se completa con «la esperanza de que saldrá». El optimismo la sentó a teclear la segunda temporada de Se tiene que morir mucha gente (Movistar+) antes del estreno de la primera. Por precaución. Sólo quedaba pendiente la aprobación de la audiencia. Después del verano, comenzarán a rodar.
El humor de la madrileña comenzó a corroer internet a través de YouTube. Las parodias evolucionaron, los vídeos alcanzaron la categoría viral y con Carolina Iglesias, el programa Estirando el chicle las infiltró en teatros de España. Con la serie, Martín se ha colado en las casas. Las protagonistas, amigas en la treintena, se conocen desde la infancia. Una se ha casado con un señor mayor que ella, con quien espera su primer hijo. Las otras dos conviven en un piso de alquiler. A Bárbara (Anna Castillo) su niña interior no la deja respirar sin acuchillarla con algún juicio casi kamikaze. Las tres coincidieron en un colegio del Opus Dei. Allí, recuerdan, sólo tenían permitido «ser santas».
¿Qué síntomas de haber ido a un colegio parecido detectas ahora en ti?Pensé que no me había afectado tanto, pero luego hablándolo con quienes fui a clase... Forjas relaciones muy profundas, eso sí, y muchas son hoy mis mejores amigas. Ellas tienen también un sentimiento de culpa, incluso cuando una persona que no tiene razón te dice que has hecho algo mal. Tiendo a pedir perdón al momento a cualquier sinvergüenza al que no le haya hecho nada. Temo no estar a la altura nunca.¿Cómo te has ido deshaciendo de eso?Siento que hay cosas tan fijadas a tu personalidad que lo único que puedes hacer es monetizarlas, que es un poco mi opción. Hay tendencias muy difíciles de cambiar. Quizás sólo se pueden perfilar.Algo así dicen en la serie: «Eres esto, no hay más». ¿Derrotismo o liberación?Para mí es liberador que no pase nada por no ser lo que tú esperabas. También hay algo triste, pero es que la existencia lo es. La vida tiene cosas buenísimas, pero también una parte de decepción y frustración con la que todos convivimos de alguna manera. Y me parece que no se ha sido justo con eso. Había historias de perdedores, pero luego dejaban de serlo. Pero es que la mayoría de las veces no ganamos. Tampoco sé muy bien qué significa ganar o perder o el éxito. Conozco a gente con éxito que es superinfeliz. Sé que suena a tópico, pero es verdad. ¡Yo no sería infeliz con mucho dinero! Pero sí es cierto que sucede. Así que el éxito no debe de ser sólo eso.No entiendo muy bien a las chicas que dicen 'yo sólo me llevo con chicos porque sabes lo que quieren'. ¿Quién quiere estar con alguien que sabe lo que quiere desde el principio?

Chaqueta, de Lola Casademunt. Camiseta, de Maje. Vaqueros, de Uniqlo. Anillos, de Dinh Van.
Mi padre tuvo cáncer y lo primero que hice fue un chiste. No sacralizaría nada: si el Papa nos dijo que nos podíamos reír de Dios

Top y camisa, de Pinko. Falda y sandalias, de Mango. Cinturón, de Tory Burch. Joyas, de Suma Cruz.
Entre los pijos hay un parecido físico llamativo, esos genes reforzados durante siglos, ¡no hay ni un calvo!

Camisa y vaqueros, de Dior.
Es liberador que no pase nada por no ser lo que tú esperabas. También hay algo triste, pero es que la existencia lo es

Traje, de Emporio Armani.
Me da un poco de envidia la gente que tiene fe. Es más liviana la vida si piensas que vas a ir a un lugar mejor

Blusa, de Lola Casademunt. Chaleco, de Pinko. Pantalón, de Aspesi. Collares, de Mango.
Hay cosas tan fijadas a tu personalidad que lo único que puedes hacer es monetizarlas

Blusa, de Lola Casademunt. Chaleco, de Pinko. Pantalón, de Aspesi. Collares, de Mango.
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Pedro Sánchez ha encontrado otra liana. Lejos de amilanarse ante las críticas recibidas de otros dirigentes europeos por la crisis migratoria vivida en Ceuta, pasó ayer al contraataque con una misiva muy dura contra los países, como Italia o Finlandia, que pidieron la exclusión de España del espacio Schengen. Con el argumento de que “se ha restablecido plenamente el control de la frontera, se ha prestado una amplia asistencia humanitaria y se ha devuelto a prácticamente todos los migrantes que cruzaron”, calificó de “reacciones egoístas” las de los mandatarios que atacaron a España.
En una línea inusualmente dura para lo que es la diplomacia europea, Sánchez exigió ayer una reunión urgente de los ministros de Interior europeos para analizar el problema. El presidente español recordó en su carta que, según Frontex, España “tiene una de las fronteras exteriores menos permeables de la UE” y recordó que Ceuta no forma parte del espacio Schengen.

La salida contundente de Sánchez tiene su lógica ante el amplio eco internacional, en redes sociales y en los principales informativos de televisión, que han tenido las imágenes de los miles de marroquíes cruzando la frontera en Ceuta. Y ello se ha relacionado con el proceso de regularización de migrantes que ha puesto en marcha el Gobierno de España, y que ha molestado a algunos socios europeos. La noticia de que la gran mayoría de los jóvenes marroquíes ya han vuelto a su país ha quedado en un segundo plano. La contundente carta de Sánchez ha tratado de cortar en seco el malestar que se estaba empezando a gestar en las principales cancillerías europeas contra la política migratoria de España. Y para ello nada mejor que hacer un debate cara a cara entre los diversos socios.
El mandatario español vuelve a arriesgar con esta decisión, como en su día, fue el primero en criticar a Israel en sus acciones en Gaza o a Donald Trump por la operación en Venezuela. Lo que está claro es que en Bruselas comenzaba a crecer un ambiente hostil contra España. A nivel interno han fallado los mecanismos de inteligencia y aquí sí que el Gobierno español deberá hacer autocrítica. Pero el problema principal lo tiene hoy en el crédito exterior. Y Sánchez ha optado por un órdago en toda regla.

Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992
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El fuego debe unir a la política. Es importante que los dos principales partidos del país, PSOE y PP, lleguen a acuerdos para luchar contra los incendios forestales. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado una propuesta para negociar un gran pacto de Estado para la emergencia climática y, a su vez, el líder popular, Alberto Núñez Feijóo, ha hecho llegar al Congreso un plan con cincuenta medidas contra las catástrofes que suponen los incendios forestales. Entre ambos documentos hay importantes coincidencias con respecto a las principales acciones que llevar a cabo, pero, en cambio, las posibilidades para alcanzar un acuerdo político parecen muy distantes. No siempre las estrategias de los partidos tienen en cuenta el bien común de los ciudadanos.
La mayoría de los españoles, después de los graves incendios registrados este pasado julio, agradecerían que se cumpliera en toda su amplitud aquel viejo eslogan de “todos contra el fuego”. En la lucha contra las catástrofes de este verano, sobre todo los incendios que han quemado más de 67.000 hectáreas en Madrid y los que aún devoran los bosques de La Vall d’Uixó, en la Comunitat Valenciana, se ha evidenciado una eficaz coordinación y entendimiento entre todas las administraciones públicas y las fuerzas forestales, militares y policiales que han hecho frente a las llamas. El mismo clima de colaboración debería establecerse ahora para definir y llevar a cabo una efectiva política de prevención.
No se trata tanto de centrarse en debates sobre la influencia de la actividad humana en el cambio climático, que defiende toda la comunidad científica, sino en sus efectos y en la forma de paliarlos. Desde un punto de vista pragmático, poco importa si se cree en él o no. Lo único cierto, como se está demostrando este verano, es que nuestros bosques arden con una virulencia nunca vista, que los deja fuera de la capacidad de extinción humana. La paradoja es que esos fuegos de nueva generación, que los científicos atribuyen al cambio climático, se han producido precisamente en comunidades autónomas en las que gobierna el PP con apoyo de Vox, un partido negacionista.
La prevención es la clave para hacer frente a los riesgos que suponen los incendios forestales de nueva generación. A corto plazo poco puede hacerse más que esperar que las olas de calor y los fuertes vientos no aviven las llamas fortuitas o provocadas que encienden los bosques. Es importante, en cualquier caso, mantener activas al máximo las redes de alerta para atajar los fuegos desde el primer momento, así como multiplicar las campañas de precaución entre la opinión pública.
A medio plazo, sin embargo, debe preocupar igualmente la prevención de los incendios de los próximos veranos porque es evidente que se repetirán los episodios de calor extremo, de sequía y de fuertes vientos, que son la causa de las catástrofes forestales. En este ámbito, son muchas las coincidencias de los planes del Gobierno y los del PP.
El primer gran punto en común entre ambos es que hay que pasar de una política reactiva a una política preventiva. Durante décadas se ha invertido sobre todo en apagar incendios. Ahora tanto el Ejecutivo como el principal partido de la oposición sostienen que la verdadera batalla debe librarse durante todo el año. Los montes no pueden permanecer once meses abandonados para movilizar todos los recursos únicamente cuando aparece el fuego. La segunda coincidencia, en este sentido, se refiere a la gestión forestal, de forma que se trabaje para reducir la enorme acumulación de combustible vegetal que se ha ido formando durante décadas. Ambas formaciones hablan de limpieza de montes, aprovechamiento de biomasa, planificación forestal y recuperación de un paisaje más resistente a la propagación de los incendios.
También existe un acuerdo implícito sobre el papel del mundo rural. Gobierno y PP entienden que sin agricultores, ganaderos y trabajadores forestales resulta imposible mantener el territorio en condiciones óptimas. Otra coincidencia es la necesidad de la ganadería extensiva como una herramienta de prevención de incendios, capaz de reducir la biomasa y mantener abiertos los espacios que actúan como cortafuegos. Asimismo ambos defienden la necesidad de profesionalizar y coordinar mejor los servicios de emergencia. Y además existe consenso en torno a la tecnología para mejorar los sistemas de detección temprana, así como a la necesidad de solicitar financiación europea.
Las coincidencias entre el Gobierno y el PP, en suma, son tantas que nadie entendería que no llegasen a un pacto para proteger a España de la destrucción forestal y del riesgo de desertificación. Como decimos, el fuego debe unir a la política.
(BUENOS AIRES).- "Es muy gracioso porque igual se pelean como hermanos. Te juro que cuando estamos todos juntos siento que tengo un hijo más", confesó Nicole Neumann en su programa de streaming, donde habló sobre el noviazgo de su hija Allegra Cubero con el jugador Lucho Ferrari. La modelo reveló cómo está viviendo su debut como suegra y contó los entretelones de la nueva dinámica en su hogar.
La conductora se sinceró sobre el primer gran amor de Allegra, la hija mayor que tuvo junto a Fabián Cubero. Neumann aseguró que disfruta de este nuevo rol y afirmó buscar acompañar a la adolescente con total naturalidad. Según contó, la presencia de Ferrari cambió por completo la rutina de la casa desde que empezó a visitarlos con frecuencia.
Con el humor que la caracteriza, Nicole Neumann se definió como una "suegra macanuda" y explicó que el vínculo que se generó superó todas las expectativas. La interacción cotidiana entre los jóvenes derivó en escenas que la modelo describió con una mezcla de asombro y ternura. “Es muy gracioso porque igual se pelean como hermanos”, insistió, dejando claro el cariño que le tomó al chico.
Lejos de mostrarse como una suegra estricta, la jurado de Los 8 Escalones contó que busca construir un espacio de confianza para que su hija viva el noviazgo sin presiones. La llegada de Ferrari al hogar no solo no alteró el equilibrio familiar, sino que sumó una nueva dinámica que Neumann calificó como positiva y enriquecedora para todos.
La parte más divertida, según reveló la propia Nicole Neumann, llega en las reuniones familiares. La interacción entre los adolescentes hace que ella sienta que sumó un integrante más a la familia ensamblada que formó junto a Manu Urcera. “Te juro que cuando estamos todos juntos siento que tengo un hijo más”, reiteró en el ciclo.
Con el correr de las visitas, la confianza con Lucho Ferrari se consolidó al punto de que el joven deportista dejó de ser una visita para convertirse en alguien de la casa. La modelo contó que ya no hay diferencias entre él y sus hijas a la hora de convivir, y que incluso participa de las peleas cotidianas como si fuera un hermano más de Allegra, Indiana y Sienna.
“Lo importante es que Allegra mantiene una relación sana y que en esta época, tan marcada para ella y en donde el amor marca mucho, es importante”, reflexionó Neumann sobre la pareja. Sus palabras evidenciaron la intención de priorizar el bienestar emocional de su hija por sobre cualquier mandato o prejuicio.
La conductora también destacó la madurez con la que Allegra Cubero encara este primer gran amor. A sus 16 años, la adolescente transita el noviazgo contenida por una madre que optó por el acompañamiento antes que por la prohibición. Neumann remarcó la relevancia de que esta etapa fundacional en la vida amorosa de su hija transcurra en un ambiente familiar distendido y libre de tensiones.
De esta manera, Nicole Neumann transita su flamante rol de suegra sin presiones y con complicidad. La modelo aseguró que ver a Allegra feliz y en una relación basada en el respeto mutuo es la mayor tranquilidad que puede tener como madre. Mientras tanto, la casa familiar ya cuenta con un lugar más en la mesa.