Si quieres darle un giro a tus comidas, esta receta de Doña Ángela es una opción para salir de la rutina. Y es que desde ya te advertimos que no hay quien se pueda resistir a su receta de tacos ahogados.
Aquí te decimos cómo prepararlos para lograr su textura crujiente y la salsita sabrosa que lleva su sabor a otro nivel.
Si se te antojaron unos tacos, pero quieres disfrutarlos de manera diferente a los que normalmente encuentras en la calle, presta atención.
A través de su canal de YouTube "De Mi Rancho a tu Cocina", la creadora de contenido ha compartido una receta para hacer tacos ahogados, es decir, servidos con un caldillo a base de jitomate.
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Los tacos ahogados son una variante de las tortas ahogadas, originarias de Guadalajara. Foto: Captura de pantalla / YouTube "De Mi Rancho a Tu Cocina"
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Si eres de los que no come tacos sin salsa, esta versión de Doña Ángela es el complemento perfecto:
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Intenta hacer estos tacos ahogados con la receta de Doña Ángela, ¡seguro se convierten en tu nuevo platillo favorito!
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Los protectores solares en formato stick viven uno de sus mejores momentos. Son cómodos, caben en cualquier bolso, permiten reaplicar el protector sin mancharse las manos y resultan especialmente prácticos sobre el maquillaje o cuando pasamos muchas horas fuera de casa. Pero esa facilidad de uso también puede dar una falsa sensación de seguridad.
“Los sticks solares protegen igual que una crema, pero casi nadie los utiliza correctamente”, advierte la dermatóloga Anna Puigdollers. La especialista asegura que el problema no está en la fórmula, sino en la cantidad que aplicamos. “Los solares en stick protegen igual que una crema, sí, pero solo si los usas bien”, explica. “Creo que el error más frecuente es que la mayoría aplica muy poca cantidad”.
Cuando compramos un protector solar SPF 50 damos por hecho que obtendremos ese nivel de protección. Sin embargo, ese número solo se consigue cuando se aplica la cantidad de producto con la que se realizan los ensayos en laboratorio. Con los sticks, precisamente por su formato sólido, resulta muy fácil quedarse corto.
“Para conseguir la fotoprotección SPF que pone el envase no basta con aplicarlo una sola vez”, explica Puigdollers. Y añade: “Los estudios sugieren que para alcanzar ese nivel de SPF hay que realizar como mínimo cuatro pasadas sobre la misma zona, e incluso algunas fuentes hablan de más”.
En otras palabras, deslizar el stick una única vez por la frente, la nariz o las mejillas no garantiza que la piel esté recibiendo la protección indicada en el envase. La diferencia entre una aplicación rápida y otra correctamente realizada puede traducirse en una protección sensiblemente inferior.
Para la dermatóloga, la respuesta depende del momento. “Como fotoprotector principal, sigo prefiriendo la crema. El stick me encanta para retocar, pero es fácil quedarse corto”. Las cremas permiten repartir una cantidad más homogénea de producto y facilitan cubrir toda la superficie del rostro, por lo que siguen siendo la mejor opción como primera aplicación del día.
En cambio, los sticks se convierten en un gran aliado cuando llega el momento de reaplicar la protección, algo que los dermatólogos recomiendan hacer cada dos horas si existe exposición solar continuada o después del baño, de sudar intensamente o de secarse con la toalla.
Precisamente ahí reside su mayor ventaja. Gracias a su formato compacto, los sticks permiten reaplicar el protector de forma rápida y limpia:
Además, al no derramarse y ocupar muy poco espacio, se han convertido en uno de los fotoprotectores favoritos para llevar siempre encima.
No todos los sticks ofrecen las mismas prestaciones. Anna Puigdollers recomienda fijarse en varios aspectos antes de comprar uno. Lo ideal es optar por un producto con SPF 50+, filtros solares de amplio espectro frente a los rayos UVA y UVB, buena resistencia al agua y al sudor y una textura agradable que invite a reaplicarlo con frecuencia.
“Mis favoritos son aquellos que no huelen a crema solar, incorporan filtros de alta calidad, resisten bien el sudor y no dejan sensación pegajosa al aplicarlos”, explica la especialista. La experiencia cosmética, recuerda la dermatóloga, también influye en la constancia con la que utilizamos un fotoprotector.
En los últimos años han aparecido además sticks solares con color que, además de proteger frente a la radiación ultravioleta, ayudan a unificar el tono de la piel. Algunos incorporan ingredientes despigmentantes que pueden resultar interesantes para proteger pequeñas manchas, melasma o cicatrices mientras contribuyen a mejorar su aspecto con el paso del tiempo. Además, al aportar pigmentos, ofrecen una protección complementaria frente a la luz visible, especialmente interesante en personas con hiperpigmentaciones.
Porque, al final, el mejor protector solar no siempre es el más caro ni el más viral, sino aquel que utilizamos en la cantidad adecuada y reaplicamos con la frecuencia necesaria. Los sticks han demostrado ser un excelente aliado para hacerlo más fácil, siempre que recordemos la recomendación de Anna Puigdollers: una sola pasada no basta.

Uno de los clásicos de farmacia. Muy resistente al agua y al sudor, transparente y especialmente indicado para proteger zonas sensibles como nariz, orejas, labios o cicatrices.

Uno de los protectores solares más populares del momento. Su acabado sedoso controla los brillos y permite reaplicarlo incluso sobre el maquillaje sin dejar sensación grasa.

Ofrece una protección muy alta frente a los rayos UVA y UVB en un práctico formato transparente que no deja marcas blancas. Su fórmula resistente al agua, al sudor y al roce está especialmente indicada para proteger las zonas más sensibles o expuestas, como labios, nariz, orejas, cicatrices o tatuajes. Su textura ligera y no pegajosa facilita la reaplicación en cualquier momento del día, incluso durante actividades al aire libre.

Combina una protección de amplio espectro frente a los rayos UVA y UVB con un formato invisible y muy cómodo para reaplicar durante el día, incluso sobre el maquillaje. Su textura no deja residuo blanco, es resistente al agua y está enriquecida con aceite de pepitas de uva, de acción antioxidante. Resulta ideal para proteger zonas sensibles como labios, nariz, orejas, cicatrices o tatuajes y llevar siempre en el bolso.

Una de las últimas incorporaciones de la marca española. Su fórmula invisible protege frente a la radiación UVB y UVA, resiste el agua y resulta muy cómoda para reaplicar la protección durante actividades al aire libre.
Algunas organizaciones o empresas han utilizado agentes de inteligencia artificial (IA) para transformar verdaderamente la forma en que se realiza el trabajo. Otras se han quedado estancadas en pequeños experimentos de bajo riesgo, incapaces de lograr que sus agentes funcionen de manera consistente a gran escala.
La diferencia entre estos dos grupos no es tecnológica, como cabría esperar. La mayoría de las empresas hoy en día tienen acceso a los mismos modelos, herramientas y, en términos generales, a la misma infraestructura. La diferencia proviene de los distintos enfoques ante algo a lo que la mayoría de los líderes nunca han tenido que enfrentarse: hacer explícito el criterio.
¿Qué significa codificar el criterio? Significa traducir los principios tácitos de toma de decisiones de su organización en una guía estructurada que los agentes puedan ejecutar.
Las organizaciones que están tomando la delantera están construyendo lo que llamamos “infraestructura de criterio”, que es lo que permite que la experiencia se amplíe a gran escala.
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1. Gestionar juntos
Lo que se necesita es que los líderes empresariales, los recursos humanos y las tecnologías de la información forjen una alianza para gestionar el trabajo digital. El objetivo debe ser tratar a los agentes menos como licencias de software y más como colaboradores operativos cuyo comportamiento debe moldearse y perfeccionarse continuamente.
2. Los gerentes se convierten en arquitectos del criterio
Este es el cambio más significativo y el que la mayoría de las organizaciones subestiman.
Tomemos como ejemplo a Debbie Riazzi, directora de cumplimiento y relaciones laborales en AWP Safety, la empresa de seguridad sobre el terreno más grande de Norteamérica. Riazzi es un departamento de una sola persona que ha creado una cartera de agentes, cada uno de los cuales codifica una faceta diferente de su experiencia. Los agentes le ahorran cientos de horas al año, pero el cambio más importante es lo que ese tiempo permite lograr. “Puedo revisar y demostrar que he estado haciendo esto de manera consistente”, dice. “Eso reduce automáticamente nuestros riesgos de responsabilidad como empresa”.
3. El “pensador-hacedor” se convierte en el empleado más valioso
La división tradicional entre pensadores estratégicos y ejecutores operativos se está desmoronando. Los empleados de alto rendimiento son cada vez más ambas cosas: razonan estratégicamente y ponen en práctica sus ideas a través de agentes. Diseñan flujos de trabajo, codifican su criterio, crean y perfeccionan sistemas, y avanzan continuamente en la cadena de valor.
La mayoría de las organizaciones abordan este reto de manera equivocada. Les piden a las personas con experiencia que escriban lo que saben. Eso rara vez funciona. Los expertos son notoriamente ineficaces para articular el conocimiento tácito de manera abstracta, porque saben mucho más de lo que pueden expresar cuando se les pide directamente que lo documenten.
Un método más efectivo: no les pidas que documenten su criterio. Crea las condiciones para que este surja de manera natural.
Reúne a un pequeño panel de profesionales con experiencia que desempeñen el mismo rol. Cuenta con un moderador calificado y guía al grupo a través de una serie de escenarios realistas y casos reales a los que se enfrenta la organización. En los puntos en los que el panel se ponga de acuerdo rápidamente, tendrás una política clara. En los puntos en los que discrepen, tendrás un criterio que vale la pena capturar. La transcripción de esa conversación se convertirá en tu primer borrador de criterio codificado.
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Cuando el criterio se codifica con éxito, ocurre algo estratégicamente significativo: la experiencia se vuelve transferible. Las mejores prácticas ya no quedan limitadas a su personal de mayor jerarquía. El conocimiento institucional puede desplegarse a gran escala en todas las funciones, regiones y productos. Las organizaciones que descubran cómo codificar el conocimiento tácito obtendrán una ventaja estructural: decisiones más rápidas, calidad más consistente, mayor capacidad de innovación y una habilidad que se refuerza a sí misma para aprender y mejorar.
La primera fase de la adopción de la IA se centró en quién tenía acceso a los mejores modelos. Esa fase ha terminado en gran medida, ya que el acceso se ha convertido en un bien común. La siguiente fase estará definida por quién haya realizado el trabajo más arduo de codificar cómo piensa y trabaja realmente.
*Escrito por: Jen Stave (directora fundadora del Instituto de Inteligencia Artificial de la Harvard Business School), Ryan Kurt (fundador de The AI Lab) y John Winsor (investigador en el Instituto de IA de la Harvard Business School)
SOBRE EL AUTOR
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Francia
La fiscalía de Saint-Omer investiga un posible defecto de fabricación tras sufrir el menor quemaduras de segundo grado por la sustancia química del producto

Ayuntamiento de Arques, localidad donde la madre compró el juguete.MAPS
Actualizado Domingo, 9 agosto 2026 - 14:50
Se ha abierto una investigación por "lesiones involuntarias" después de que un niño sufriera quemaduras de segundo grado por un juguete antiestrés que le explotó en la cara, según informó este domingo la fiscalía de Saint-Omer (Calais).
"El 24 de julio de 2026, un niño de ocho años presentó quemaduras de segundo grado en el rostro y el tórax mientras utilizaba un juguete tipo pelota 'Squishy', es decir, un cubo que contiene una sustancia maleable para apretar", detalló la fiscalía, confirmando una información del diario La Voix du Nord.
Las investigaciones, abiertas concretamente por "lesiones involuntarias que han provocado una incapacidad total para el trabajo superior a tres meses", deben determinar aún las circunstancias exactas del incidente y si es atribuible a un "defecto del producto", precisó la fiscalía.
La Dirección General de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes (DGCCRF) también está realizando análisis y declaró el jueves a la AFP que, "en caso de no conformidad y peligrosidad, se tomarán las medidas necesarias para proteger a los consumidores", como el "retiro" y la "retirada del mercado" de los productos.
La madre del menor había indicado en una publicación de Facebook, ya eliminada, que le había regalado un juguete Cool mix supergel, comprado en una tienda Smyths Toys en Arques (Paso de Calais).
"Cuando vino a verme, Melvyn estaba en pánico. Intenté quitarle el gel que tenía alrededor de la boca, pero la piel empezaba a desprenderse con él. Inmediatamente comprendí que era grave", declaró la madre a La Voix du Nord.
Según el diario regional, la mujer presentó una denuncia en la comisaría de Saint-Omer.
No es la primera vez que juguetes de este tipo entran en la mira de las autoridades. La DGCCRF señala que las autoridades británicas han procedido a retirar productos similares que presentaban una "concentración excesiva de benceno", un agente clasificado como carcinógeno e irritante.
Imagínense qué Italia dejaba Aracangelo Corelli al fallecer en 1713, después de haber revolucionado la técnica del violín con su extraordinario magisterio. El gran intérprete y compositor era unos 25 años mayor que Antonio Vivaldi, y algunos más que Francesco Maria Veracini, Giuseppe Tartini y Pietro Locatelli. Todos ellos fueron deudores de su legado y entregaron su vida a ir más allá explorando el violín y a tratar de superar cualquier desafío de las formas y la expresividad. Eran contemporáneos en una Europa que musicalmente era un pañuelo, cuatro mosqueteros desarrollando su propia forma de tocar, de manera que su rivalidad no se hizo esperar.
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“Quizás el que menos atento estaba a presumir de entre estos cuatro mosqueteros del violín fue Vivaldi”, apunta en conversación telefónica con este diario la violinista francesa de padre armenio Chouchane Siranossian (Romans-sur-Isère, 1984), que este domingo, 9 de agosto, los interpreta a los cuatro en un concierto muy especial del Festival de Torroella de Montgrí. Actúa junto a la Venice Baroque Orchestra que dirige y fundó en 1997 el clavecinista y organista Andrea Marcon, si bien, por cuestiones de calendario, el maestro no está presente en esta actuación.
¿Los amantes de la música conocían en aquella época la existencia de este duelo entre titanes del violín?
En realidad es algo que hemos inventado con Andrea. Pero por supuesto que había rivales por aquel entonces en el ámbito de la música. Incluso había como batallas entre violinistas, entre organistas... Así que imaginamos la idea de tomar a los violinistas más virtuosos de su época y escoger simplemente las piezas más difíciles que escribieron. Cada uno de ellos tiene unas habilidades técnicas muy específicas y los hacemos presumir: “Mira lo que soy capaz de hacer”. El virtuosismo del violín existía mucho antes de Paganini; todo el mundo piensa que el primer virtuoso fue Paganini, y no es así.
Y en esta batalla imaginaria hay que lucir técnicas y rasgos diferenciales como harían cuatro raperos en una batalla de gallos, ¿no?
En cierto modo, sí. Hay una dimensión que resulta muy interesante: la improvisación y la ornamentación. Es como improvisar en el jazz. Porque en el Barroco era normal improvisar. Y diría que el especialista en eso era Tartini, que incluso escribió un libro sobre ornamentación, sobre improvisación. Así que no se trata solamente del aspecto técnico, también de la improvisación. Y hay cosas, como en Locatelli, que son pura pirotécnica. Ya lo verán. No tiene absolutamente nada que envidiar a Paganini. Y sabemos que Paganini también se inspiró mucho en Pietro Locatelli.
¿La velocidad era un 'must'?
Lo virtuoso no está solamente en los movimientos rápidos, sino también en los movimientos lentos: en cómo conmover a la gente. No se trata solamente de presumir, sino también de llegar a las personas, un aspecto muy importante del Barroco italiano.

¿Qué técnicas distintas puede detectar el público en este concierto?
Vivaldi, que es el más antiguo de los cuatro, fue el primero en crear una especie de cadencia o capricho dentro de su música. Así que, en Grosso Mogul, el concierto que vamos a tocar, hay dos cadencias escritas en las que muestra lo que es capaz de hacer. Es como coger elementos muy, muy rápidos y retorcerlos, y esta es una técnica muy típica de Vivaldi. Se ve en las cadencias: realmente impresionante. Y se nota que está escrito por un violinista. Da gusto tocarlo. Claro que es difícil, pero está muy bien escrito. No es como intentar hacerlo lo más difícil posible y torturar al violín. No. Está realmente bien escrito.
Así que él fue el primero en tener la idea de poner una cadencia dentro de una pieza.
Sí, y después tenemos a Locatelli, que realmente llevó esto a un nivel altísimo. Lo puso en todos sus conciertos. Todos los conciertos de L'Arte del Violino de Locatelli tienen dos cadencias. Después está Veracini, de quien no hacemos en directo el concierto que grabamos en el CD porque necesitamos trompeta y oboe. Así que lo hemos dejado de lado; tocamos solamente una sonata. Pero la técnica de Veracini es también más atormentada. Cuando ves lo que hace con la armonía... es esquizofrénico. La música de Veracini lo es. Y la manera en que utiliza también el oboe… Hay algunas técnicas en las que Veracini es bastante único. Y es más atrevido desde el punto de vista armónico. Puede llegar a ser casi un poco perturbador. Esta Sonata [la núm. 12 en Re menor] es cromática, conmueve mucho.
¿Y qué pasa con Tartini?
Con Tartini nos adentramos más en los trinos muy, muy rápidos. Es el compositor que escribió la Sonata del Trino del Diablo. Y se ve que utiliza mucho este recurso en todos sus conciertos, así que necesitas unos dedos muy veloces. Y, al mismo tiempo, están esos movimientos lentos, de una belleza melódica extraordinaria. Esto es muy característico de Tartini.
¿Se sabía en aquella época cuándo uno de ellos había hecho una determinada proeza? ¿Coincidían a veces tocando?
Hay algunas historias. Por ejemplo, se cuenta que Tartini escuchó una vez a Veracini y quedó tan impresionado que durante dos años se encerró simplemente a practicar el violín en Amberes, porque se quedó completamente impactado. O Veracini, que tuvo un problema con los violines con Pisendel en Alemania, y se puso tan furioso que saltó por la ventana y se rompió las dos piernas. Eran una especie de divas, estos violinistas.
¿Vivaldi también?
Quizá el menos divo es él, porque nunca se centra tanto en presumir, aunque en algún momento también lo haga. Pero si ves la biografía de todos estos violinistas, eran las grandes estrellas de su época. Así que tenían su ego y lo mostraban. Y al elegir estos conciertos, también estamos poniendo el acento en estos rasgos de su personalidad, porque para el CD escogimos las piezas más difíciles que escribieron. Ahora estamos haciendo una pequeña mezcla de los CD que grabamos junto con Andrea Marcon, y también del Concierto en La mayor de Tartini, que es el primer CD que grabamos. Tempesta di mare, de Vivaldi, lo acabamos de grabar ahora; saldrá el año que viene. Y Locatelli y Grosso Mogul los grabamos en el álbum Duello d'archi a Venezia (2023). Así que estamos haciendo una pequeña mezcla de estos conciertos.
La historia continúa.
De alguna manera, sí. Con Venice Baroque y Andrea estamos haciendo ahora un proyecto enorme. Grabamos todo el Opus 8 de Las cuatro estaciones de Vivaldi y todos los demás conciertos. El año que viene vamos a grabar 23 conciertos. Así que será el Cetra completo, tanto lo impreso como los manuscritos. Y al año siguiente haremos L'estro armonico y L'astravaganza. Todos son partituras impresas de Vivaldi. Y vendrán acompañadas de unos tres libros. Una colección bastante grande que saldrá con el sello Alpha.
Este programa lo han hecho en otras ocasiones sin Marcon.
Sí, unas diez veces en Estados Unidos este año. Pero somos como una familia, la Venice Baroque Orchestra, Marcon y yo.
Volviendo a los mosqueteros del arco... ¿se comunicaban entre ellos? ¿Trascendía todo este jaleo que se llevaban?
No era tan intensa la comunicación entre todos… Veracini se fue a Inglaterra, Locatelli estaba en Ámsterdam, Tartini estaba en Padua y Vivaldi estaba en Venecia. Así que es difícil decir hasta qué punto se conocía todo aquello. Tenemos algunos críticos que viajaban por Europa, como Charles Burney, que de alguna manera describen un poco a estos diferentes violinistas. Pero no sé hasta qué punto el público estaba al corriente. Por supuesto, Tartini y Vivaldi tenían contacto, aunque no tengamos demasiadas pruebas de ello. Pero lo importante es el legado que dejaron. Por ejemplo, en los Capricci Locatelli llega muy lejos con las dobles cuerdas y, a veces, también con registros altísimos. Y ves que Paganini no inventó tantas cosas después de ellos. Porque si Locatelli ya era descrito como un diablo es porque hacía cosas que eran realmente pirotécnicas.
¿Hasta qué punto ha sido esencial contar en el presente con el método que escribió Tartini?
Tenemos mucha suerte de que lo escribiera. Un libro que, por cierto, inspiró muchísimo al padre de Wolfgang Amadeus Mozart. La escuela de violín de Leopold Mozart es casi una copia de la escuela de Tartini. Y hay muchas cosas que están muy bien descritas en el libro de Leopold Mozart. Incluso se describe cómo tocar la técnica del Trino del Diablo que aparece como nueva en la Sonata del Trino del Diablo. Nunca se había utilizado antes. Y Mozart explica por escrito cómo hacerla. De hecho, los italianos no eran quienes escribían tantos métodos. Encontrarás más en Francia o en Alemania. Y lo que tenemos de Tartini es realmente impagable. Él también era el maestro dell'arco. También inventó nuevas técnicas para tocar. Y era conocido por ser una bestia de la esgrima. El arco es, de alguna manera, también su florete.
Y usted se pone en la piel de todos ellos, con sus complejidades...
Intento entrar en sus cabezas y en sus dedos para comprenderlos. Porque a veces ves cosas que están escritas y piensas: “Esto es imposible. ¿Cómo hace eso?”. Es como hacer un sudoku, ya sabes. En algún momento lo entiendes y dices: “Ah, claro, esto es lo que quiere decir”. A veces son cosas muy atrevidas que nos aleja del cliché de que en la música barroca todo se toca en primera posición. Esto es virtuosismo puro. Y es muy divertido. Y hacerlo con la Venice Baroque es una suerte: llevan esta música en la sangre. No es que sean todos italianos, es que son de la región del Véneto. El idioma que hablan entre ellos es el dialecto del Véneto, no es solamente italiano. Y tocan esta música desde siempre. Tocamos mucho juntos desde 2019. Y tenemos todos estos grandes proyectos. Con ellos sé que puedo atreverme a hacer cosas. Este es el repertorio que más toco, en el que también estoy desarrollando más todo lo relacionado con la improvisación y demás. Es increíble: si ves la música barroca italiana, está muy vinculada a la ópera y al canto. Y ves que los violinistas también escribían de manera que se imaginaran que estaban cantando. Cantamos con el violín.
Usted ya había grabado ese tipo de repertorio antes, ¿no es así?
Antes de tocar con Andrea, grabé un CD. Se llamaba L'Ange et le Diable, sobre Locatelli, Tartini y Leclair. Había hecho este tipo de planteamiento con sonatas. Y supongo que eso también inspiró a Andrea. Pensamos constantemente en nuevos proyectos. Imaginamos esta batalla entre estos cuatro mosqueteros: reunirlos y presentar al público cuál era el máximo nivel de virtuosismo del violín a comienzos del siglo XVIII en Italia.
¿Cómo fue su relación con el violín de pequeña? ¿Le fascinó Vivaldi?
Pues, ahora que tengo que escribir un texto sobre mi relación con Vivaldi para la próxima ciudad a la que vamos, hablé con mis padres sobre el tema. Porque mi padre es músico. Y mi padre me contó hace unos años que trabajó con Tomatis, el otorrino que es autor del método de los oídos, para intentar desarrollar ya mi oído cuando todavía estaba en el vientre de mi madre. ¡Imagínate! Una de las cosas que mi madre escuchaba mucho era Las cuatro estaciones. Así que cuando tuve que aprender Las cuatro estaciones cuando tenía diez u once años, nunca tuve que aprendérmelas de memoria. ¡Me las sabía de memoria! Era una sensación muy especial.
¿Y a qué edad cogió el violín?
Con tres años yo ya tenía siempre un violín en la mano. También fue una de las primeras palabras que aprendí, porque mi padre era muy amigo de Tibor Varga, que era un gran violinista y mi primer profesor. Y él organizaba clases magistrales en la ciudad de Francia donde vivíamos. Así que siempre había estudiantes alojándose en nuestra casa. Y, como mi padre era director de orquesta y director de una escuela de música, crecí rodeada de música. Y el primer concierto para solista que toqué en mi vida fue un concierto de Vivaldi, y tenía seis años. Y después, cuando empecé a tocar música barroca, fue completamente otro punto de vista sobre la música, porque yo era, por así decirlo, una violinista moderna. A principios de mis veinte años empecé a estudiar violín barroco. Y entonces entendí esta música de una manera completamente diferente. Eso supuso un gran descubrimiento, con todo este mundo de la improvisación, la articulación, el rubato y todas esas cosas que son tan naturales en la música italiana y que necesitamos para darle vida.

Es redactora de La Vanguardia desde 1989, responsable en los últimos años de las áreas de ópera, danza y música clásica para la sección de Cultura. Anteriormente se especializó en temas de igualdad entre sexos y solidaridad. Ha publicado series sobre la prostitución y la evolución de las costumbres sexuales. Nacida en 1967 en Tortosa, en la comarca del Baix Ebre, es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y en fotoperiodismo por el International Center of Photography de Nueva York
Raúl Fernández (Aprilia Trackhouse) disfrutó de su gran día este año con su primera victoria dominical, después de dos triunfos en Sprint. El joven madrileño superó a su paisano Jorge Martín, que no pudo firmar el doblete desde la pole, pero sí que con su segundo puesto amplió su ventaja al frente del Mundial a 31 puntos.
A Martín le ayudó para ser más líder la caída de Ai Ogura, el tercer puesto de Marco Bezzecchi -que se defendió con bravura ante Alex Márquez, cuarto- y el fiasco de Marc Márquez, séptimo, tras un domingo a la defensiva, sin ritmo.
“Intentaré estar en el top 5, es un resultado optimista”, anunciaba Marc Márquez en la parrilla antes de la salida, en la que arrancaba de la sexta pintura, cauto sobre sus opciones por los problemas con el neumático trasero que tuvo en la Sprint (9.º).
En el arranque de la carrera dominical, Martín no supo mantener la posición privilegiada de la pole ante un gran Raúl Fernández, que le ganó la posición para situarse primero, mientras que el líder bajaba al cuarto puesto al abrirse demasiado en la primera curva. Lo aprovechaba Marc Márquez para subir al tercero, y Bezzecchi para situarse segundo.
Martín volvió a la carga y recuperó una casilla, la de Marc, para intentar volver al primer puesto. Pero quien tiraba fortísimo era Raúl Fernández, que en solo cuatro giros ya sacaba 2,8 segundos a Bezzecchi y 3,8 a Martín. Se largaba el joven madrileño del Trackhouse Aprilia en busca de su primera victoria dominical este año, después de dos triunfos en Sprint.
Por detrás, Àlex Márquez se las tenía tiesas con Pedro Acosta por el quinto puesto, que se llevaba el catalán en la vuelta 5. No cesaba el de Gresini en su empuje y se lanzaba a por su hermano en la cuarta posición. El pequeño de los de Cervera superaba a Marc en las curvas enlazadas en la vuelta 6 y se iba a por el podio que cerraba Martín. También se animó Acosta a adelantar a Marc, que en el séptimo giro caía al sexto puesto.
Sufría Marc Márquez para mantener el ritmo y poder contener a Ogura, el próximo que llegaba por detrás. Y sufría su compañero Bagnaia, que se iba al suelo en la octava vuelta, en la curva 7. Su novena caída de la temporada. Mal día para las Ducati oficiales.
Delante, antes del ecuador de la carrera, Martín daba un paso al frente y superaba a su compañero Bezzecchi en la vuelta 8. La debilidad del italiano también la olió Àlex Márquez, que se situaba tercero al rebasar también al de Aprilia.
Pero le duró poco, porque el catalán se pasó de frenada, tuvo una ligera salida de pista, y se retrasó al quinto puesto, por detrás de Acosta (v. 11). Tenía que volver a atacar.
Por su parte, Marc se liberaba de la presión de Ogura por una caída del japonés (v. 11), lo que facilitaba al catalán poder recortarle puntos en la general. Si el 93 acababa cuarto le podría rebasar, pero no era el día del catalán, que rodaba muy a la defensiva, a no perder terreno.
Todo lo contrario que su hermano Àlex, que volvía a superar a Pedro Acosta en la vuelta 12 para recuperar el cuarto puesto. Tenía a Bezzecchi a 1,2 segundos, una distancia factible para el catalán. Le recortó la mitad del tiempo en solo tres vueltas, para empezar a acecharlo con cinco giros para la meta.
Al frente de la carrera, Raúl Fernández mantenía los 4,3 segundos de ventaja sobre Martín (v. 14), que no podía acercarse para asaltar la victoria.
A falta de cuatro vueltas, Àlex Márquez lanzaba su ataque por el podio a Bezzecchi. El italiano se defendió con uñas y dientes y salvó el tercer puesto; llevaba cuatro domingos sin puntuar.
Mientras, Marc Márquez seguía perdiendo terreno y cedía la séptima posición ante Di Giannantonio a falta de tres vueltas. Era el cuarto piloto que lo adelantaba en la carrera inglesa.
El catalán se descuelga en el campeonato a 40 puntos de Jorge Martín, antes de llegar a otro de sus jardines predilectos, Motorland, el 28-30 de agosto.
Martín se siente más fuerte en términos de campeonato. “Me da mucha confianza para el final de la temporada, cometí un pequeño error en la salida, pero he sido capaz de remontar. He perdido la victoria, pero he podido recuperar mi ritmo. Vamos avanzando así”, decía el madrileño.

Las fiestas de MADO Madrid Orgullo 2026, que tuvo lugar del 26 de junio al 5 de julio, el gasto en consumo ascendió a 1.124,1 millones de euros en el conjunto del municipio de Madrid, lo que supone un aumento del 1,4% respecto al año pasado.
Así lo han trasladado en una nota de prensa desde el Área de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid en el informe Gasto en consumo - Festival MADO 2026, se obtienen a partir de información estadística de datos.
El incremento del gasto durante el período del MADO 2026 con respecto a un período estándar supone 49,4 millones de euros, lo que genera un impacto total de 82,7 millones de euros sobre el valor total de la producción en la ciudad de Madrid.
El análisis refleja que el tique medio se situó en 30,4 euros, un 4,7% superior a otro periodo del año.
Por categorías, el alojamiento turístico concentró la mayor parte del gasto con un 25,9% del total, seguido por restauración (17,4%), grandes almacenes (7,3%), alimentación (7,2%), servicios sanitarios (5,1%) y transporte (4,4%). Los mayores incrementos respecto a un periodo estándar se registraron en grandes almacenes (+19,6%), servicios sanitarios (+4,1%) y alojamiento turístico (+2,7%), según recoge la agencia Efe.
En comparación con la semana del MADO 2025, casi todas las categorías experimentaron crecimientos positivos en el municipio de Madrid, destacando, principalmente, el aumento registrado en la categoría de transporte (+46,7%), seguido de servicios sanitarios (+14,4%) y grandes almacenes (+9,6%).
Los visitantes extranjeros representaron el 44% del gasto total, mientras que los residentes en Madrid aportaron el 30,8%, los visitantes del resto de España el 16,8% y los procedentes del resto de la Comunidad de Madrid el 8,4%.
La distribución territorial del gasto volvió a concentrarse en los distritos centrales, con Centro (17,3%), Chamberí (11,9%), Chamartín (10,9%) y Salamanca (10,3%) a la cabeza. No obstante, los mayores incrementos respecto al periodo de referencia se registraron en Barajas (+19,7%), Carabanchel (+15,7%) y Vicálvaro (+12,2%), reflejando una creciente extensión del impacto económico del evento al conjunto de la ciudad.
El pasado viernes, las tormentas secas provocaron varios incendios simultáneos en Castellón, que los bomberos se afanaron por controlar. Uno de ellos, el de Tírig, afronta su tercer día activo con más de 300 efectivos en la zona, y ya afecta a cerca de 400 hectáreas, según el último balance ofrecido en la mañana de este domingo. El incendio de Tírig es complicado por su orografía y las condiciones meteorológicas, pero los bomberos que han trabajado en el operativo apuntan a una falta de medios que podría haber sido determinante para que no fuera a más.
Jaume, uno de los primeros bomberos en llegar a Tírig, narra con impotencia cómo se desarrolló el operativo, de tres bomberos y el conductor de la autobomba: “Éramos solo tres componentes montando la instalación, íbamos progresando pero muy lentos. No dábamos abasto”. Trabajaron junto al helicóptero de Tírig, que iba realizando descargas aéreas, pero que tuvo que retirarse pronto por el viento. La unidad trabajó como efectivos terrestres, pero sin autobomba. Las unidades han de estar formadas por seis componentes, cinco en el caso del turno C al que Jaume pertenece, pero en plena temporada de incendios están incompletas, pese al refuerzo del tercer turno pactado. Es una denuncia que viene siendo habitual por parte de los bomberos forestales, que llevan semanas reclamando a la Generalitat que complete los turnos, organizados de forma rotatoria para dar servicio 24 horas. Hace unas semanas denunciaban la falta de medios en el parque de Sant Mateu, y un mes atrás reclamaron refuerzos para hacer frente a la temporada alta de incendios. La Generalitat pide voluntarios para los días de mayor riesgo, pero no deja de ser “un parche”.
El bombero forestal considera que llegaron tarde al incendio, dada la falta de manos para poder montar la instalación. “Llegamos muy tarde. Tardamos casi 50 minutos en llegar a la zona, al frente del incendio”, explica en conversación con elDiario.es. El trabajador publicó varios vídeos en sus redes sociales en los que se le ve prácticamente solo ante las llamas, con sus otros dos compañeros trabajando en controlar el suministro de agua. Las imágenes responden a un momento en el que la cola del incendio se descontrola y su compañero debe retroceder para controlar el agua y trabajar con las mangueras. Jaume explica que estaban en todo momento en zona quemada, que es relativamente segura, pero “al saltar la línea de agua nos pasó el fuego por encima”.
Su unidad esperaba refuerzos del parque de Morella, voluntarios de la zona y trabajadores de Ballestar, pero los primeros fueron desviados a otra ubicación. En la tarde del viernes se generaron cuatro incendios simultáneos por las tormentas. Cuando llegaron los efectivos del parque de Ballestar, explica Jaume, la unidad también estaba incompleta: solo dos componentes. Entre dos hacían una unidad completa. “Cuando subimos, eso ya se había desmadrado. Tuvimos una reproducción en cola, otra en flanco derecho y en la cabeza, que nos cortó la línea de agua”, explica Jaume, que se muestra tajante: “No podemos hacer bien nuestro trabajo porque no se contrata al personal que hace falta”.
“Estoy convencido de que si nosotros hubiéramos sido seis componentes hubiéramos subido más mangueras, hubiéramos llegado mucho más rápido, hubiéramos podido hacer mucho más, pero es que no damos abasto”, señala con frustración. “Llegamos a la zona segura en seguida, pero la impotencia de estirar la manguera, tú solo, no llegar y ver cómo el fuego evoluciona.. Si hubiéramos sido los que hacía falta hubiéramos llegado; incluso si hubiera llegado la otra unidad con seis componentes, hubiéramos podido hacer mucho más”.
La descoordinación es relativamente comprensible al darse varios fuegos a la vez, considera este bombero, pero “lo que no se puede entender es la falta de medios”. “Estamos en un momento en el que cada día que ven que hay alerta 3 se pide personal de refuerzo”. El 'turno C' es el que más flojo está de personal, explica Jaume, que señala que se ha dado una reestructuración de los medios sin apenas personal extra. La implantación del tercer turno es una ficción para los bomberos forestales, que siguen necesitando refuerzos en una de las zonas más azotadas por el cambio climático. Los sindicatos llevan meses alertando de la lentitud en las oposiciones por la falta de estructura administrativa, y ello lleva a que las plazas no se cubran. Julio ha sido el mes más cálido y ha roto numerosos registros, con 17 días por encima de los 40 grados. El riesgo de incendios forestales ha sido alto o extremo de forma constante en lo que va de verano.
El comité de empresa de la SGISE, la empresa pública de emergencias de la Generalitat, denuncia una situación “insostenible” en la campaña de incendios forestales de este verano. Según datos sindicales, faltan entre 200 y 400 efectivos para cubrir todas las plazas y garantizar que las unidades tengan los seis miembros establecidos por protocolo. “Esto provoca que muchas unidades trabajan con solo tres o cuatro personas, reduciendo la capacidad de extinción y aumentando el riesgo para los efectivos. Además, la implementación del tercer turno, promesa para 2026, todavía no se ha garantizado con la planificación ni los recursos necesarios. Las bomberas y bomberos forestales de las unidades helitrasportadas todavía no tienen implementado el tercer turno y no disponen de turnos completos”, denuncian los sindicatos.
En un comunicado, los bomberos denuncian que “una parte importante de la flota de vehículos está obsoleta, con camiones antiguos y un parque móvil insuficiente para cubrir las necesidades reales del territorio. Además, las reparaciones de vehículos se prolongan durante semanas o meses, dejando unidades fuera de servicio en pleno periodo de máximo riesgo. Esta situación reduce la disponibilidad operativa y pose en peligro la respuesta rápida que exigen las emergencias”.
En un enclave privilegiado, el municipio de Cañaveral de León, un pequeño pueblo de apenas 400 habitantes de la provincia de Huelva, se transforma cada verano. Allí, el agua de manantial no solo riega las fértiles huertas, sino que se convierte en el epicentro de la vida social de la localidad. Lo que a simple vista parece una piscina convencional es en realidad una alberca histórica de gran valor patrimonial y natural. La transparencia de sus aguas cristalinas ofrece un refugio inigualable contra las altas temperaturas que marcan el ritmo del estío serrano. Este oasis, conocido simplemente como La Laguna, es el orgullo de sus vecinos y un imán para visitantes de provincias cercanas.
El frescor que emana de su cauce invita a la calma y al disfrute del verano en un entorno rural de belleza excepcional. Su integración en el trazado urbano la hace única, fusionando la arquitectura tradicional con el líquido elemento vital del entorno. Con una extensión que alcanza los 8.000 metros cuadrados, según el propio ayuntamiento, esta infraestructura destaca por su gran escala. Fue declarada oficialmente como Bien de Interés Cultural en el año 2009, bajo la categoría específica de Lugar de Interés Etnológico. Este reconocimiento subraya que el espacio no es un complejo turístico moderno, sino un paraje cargado de historia y tradición local.
Y es que La Laguna forma parte de un complejo entramado hidráulico que ha servido a la población desde hace siglos para sus necesidades básicas. A pesar de su apariencia recreativa, su función original estaba ligada exclusivamente al riego de las huertas que rodean el casco del pueblo. Fue a partir de los años sesenta cuando se acometieron ampliaciones para dotarla de su imponente fisonomía actual para el recreo. Hoy en día, es considerada una de las piscinas naturales más grandes de toda la comunidad autónoma andaluza por su superficie. Su protección legal garantiza que este tesoro natural se mantenga intacto frente al paso del tiempo y el turismo masivo.
El origen de esta maravilla hídrica se encuentra en la Fuente Redonda, un manantial de origen árabe que brota en las calles principales. Antiguamente, los vecinos acudían a este punto con cántaros para recoger el agua doméstica, dejando marcas que aún son visibles hoy. Desde esta fuente, el agua pura y fresca se desliza por una acequia que recorre la calle Pantano hasta su destino final. Este sistema de conducción permitía que el agua fluyera de forma constante, evitando que se estancara y generara cieno como ocurría antaño. El recorrido del agua por el pueblo es un espectáculo sonoro y visual que dota a Cañaveral de León de un encanto muy especial. Al llegar a la alberca, el líquido se distribuye posteriormente hacia las distintas parcelas de cultivo mediante la llamada calleja del Agua.
Este flujo constante asegura que el agua se mantenga siempre limpia y en perfectas condiciones para el baño de los usuarios. Es, en esencia, un sistema vivo de ingeniería tradicional que sigue funcionando con la misma eficacia que en los siglos pasados. La relación de los habitantes de Cañaveral con su laguna es profunda y se ha forjado a lo largo de numerosas generaciones de bañistas. Para los lugareños, este espacio es mucho más que un lugar para refrescarse; es un punto de encuentro esencial para la convivencia diaria. Durante las tardes más calurosas, niños y no tan niños comparten el frescor de las aguas en un gran ambiente.
La fama de este oasis ha crecido tanto que se ha convertido en un auténtico fenómeno social durante la temporada alta estival. Sin embargo, el ayuntamiento insiste en recordar a los recién llegados que se trata de un espacio natural con recursos muy limitados. El respeto a la normativa local es fundamental para preservar el encanto añejo de la alberca y la tranquilidad de los vecinos. De hecho, tras varios años de cierre forzoso debido a la pandemia del Covid-19 y a una sequía persistente, La Laguna reabrió en junio de 2024. Esta reapertura fue recibida con inmensa alegría por una comunidad que siente que la vida es peor cuando no pueden bañarse.
La escasez de precipitaciones sigue siendo la mayor amenaza para la continuidad de este privilegio natural en el norte de la provincia. Por ello, la gestión del agua se realiza con una responsabilidad extrema, priorizando siempre la sostenibilidad de los recursos acuíferos locales. El sistema de compuertas permite vaciar y limpiar el recinto cuando es necesario, manteniendo el equilibrio entre uso y conservación. La resiliencia de este espacio demuestra cómo los pueblos serranos luchan por mantener sus tradiciones a pesar de los desafíos climáticos. Ver la alberca llena de nuevo es un símbolo de esperanza para el desarrollo rural y la supervivencia de la aldea.
El acceso a este recinto histórico es totalmente libre y gratuito para todos aquellos que deseen disfrutar de un chapuzón revitalizante. Para garantizar la convivencia y el mantenimiento del orden, el consistorio ha establecido una serie de normas de obligado cumplimiento. Está prohibido entrar con mascotas, llevar neveras, sombrillas o instalar sillas y mesas en el perímetro de la zona de los baños. Asimismo, se recomienda a los bañistas entrar con precaución para evitar resbalones y utilizar cremas solares de forma moderada. El objetivo es minimizar el impacto ambiental sobre un agua que, tras el baño, debe seguir su curso hacia las huertas locales. El horario habitual de apertura suele abarcar desde el mediodía hasta las diez de la noche, permitiendo jornadas completas de ocio.
El impacto económico de La Laguna es vital para la supervivencia de los comercios, bares y restaurantes de este pequeño enclave de Huelva. La afluencia de turistas insufla vida a una economía basada tradicionalmente en la ganadería porcina y el cultivo del olivar. Gracias a este reclamo, Cañaveral de León se ha convertido en un referente de turismo sostenible y gestión inteligente del patrimonio. El flujo de visitantes ayuda a combatir la despoblación, demostrando que la identidad local puede ser un motor de desarrollo rural.
Empezar siendo un fontanero y acabar convertido en el héroe de una aventura fue una de las ideas que hicieron diferente a Super Mario. Al menos en su forma más primigenia, todo gira alrededor de seguir avanzando hacia la derecha, superar lo que aparece en el camino y descubrir qué espera un poco más adelante. Cada salto sirve para esquivar un peligro, alcanzar una plataforma o encontrar un objeto que ayuda a continuar.
Con muy pocas reglas, el juego consigue que el recorrido tenga sentido desde el primer momento y que avanzar se convierta en el objetivo natural. Esa manera de plantear el viaje acabó influyendo en la forma de crear muchos videojuegos.
El desarrollo de Super Mario Bros., según explica Nintendo y recogen medios como Eurogamer, buscó crear una experiencia que se enseñara sola. Shigeru Miyamoto, diseñador de videojuegos, y Takashi Tezuka, colaborador en el proyecto, dirigieron un equipo pequeño que transformó limitaciones técnicas en decisiones creativas. El resultado fue un juego donde cada elemento tiene una función precisa y donde el jugador entiende las reglas sin necesidad de texto.
El hardware de la época imponía un espacio muy reducido y una capacidad gráfica limitada, lo que obligó a trabajar con piezas reutilizables. Los escenarios se construyeron mediante bloques que se repetían con variaciones, lo que permitía generar entornos distintos sin gastar memoria extra.
Esa restricción llevó a priorizar controles simples, centrados en correr y saltar, con una física coherente que se mantiene igual en todo momento. Esa consistencia facilita que el jugador anticipe lo que va a pasar y actúe con seguridad.
El proceso de creación no se resolvía de una sola vez, sino que avanzaba paso a paso. Los niveles se dibujaban primero en papel y después se llevaban al código, lo que permitía ajustar cada detalle. El equipo probaba una y otra vez cada tramo, observando cómo reaccionaban los jugadores y modificando lo necesario. Esa dinámica de prueba y corrección fue afinando el ritmo del movimiento, la dificultad y la colocación de cada obstáculo.
En ese trabajo, el primer nivel adquirió una función especial. World 1-1 se diseñó como un tutorial que enseña sin explicar. El propio Miyamoto detalla en Eurogamer cómo el primer enemigo que aparece obliga al jugador a reaccionar y a entender que saltar es la mejor opción para progresar: “Si aparece un enemigo sospechoso, el jugador tendrá que saltar por encima”. Ese aprendizaje se produce en segundos y se queda para el resto de la partida.
Esa misma pantalla introduce también la relación entre riesgo y recompensa. El jugador descubre que los bloques pueden esconder objetos y que algunos cambian la forma de jugar. Miyamoto describe ese momento de descubrimiento como un incentivo para seguir explorando: “Si ven una moneda, les hará felices y querrán intentarlo otra vez”. Esa reacción convierte la curiosidad en una herramienta de progreso.
La lógica del aprendizaje se apoya en la repetición con variaciones. Elementos como enemigos, tuberías o bloques aparecen varias veces para que el jugador entienda su función, y luego se presentan en contextos distintos que obligan a adaptar lo aprendido. Esa estrategia activa la percepción de patrones y refuerza la sensación de control. El propio Miyamoto resume ese proceso al afirmar que el equipo simulaba continuamente lo que haría el jugador para ajustar cada detalle.
El sonido completa esa experiencia y la refuerza en cada acción. Koji Kondo, compositor integrado en el equipo, ajustó la música al ritmo del movimiento para que saltos y carreras encajaran con la melodía. Los efectos también cumplen una función clara, ya que indican cuándo se obtiene un objeto o cuándo se elimina un enemigo. Esa respuesta inmediata convierte el sonido en una guía que acompaña al jugador sin interrumpir la acción.
El propio personaje refleja ese equilibrio entre claridad y necesidad técnica. Mario fue creado por Miyamoto como una figura fácil de reconocer dentro de las limitaciones gráficas. Su gorra evita dibujar el cabello en movimiento, y su bigote permite distinguir el rostro con pocos píxeles.
El diseño, pensado para que se entienda rápido, terminó definiendo una identidad que ha logrado mantenerse con el tiempo pese a los avances tecnológicos, que han ayudado a que ese fontanero y todo su universo se vean ya muy realistas tanto en los nuevos videojuegos como en las dos películas que se han estrenado.
El impacto de ese trabajo se percibe en la forma en que otros juegos han intentado replicar su estructura. IGN destaca que muchos títulos han tratado de mejorar esa fórmula sin lograr sustituirla. La manera en que Super Mario Bros. convierte un conjunto reducido de acciones en una experiencia completa sigue siendo un punto de referencia para la industria.
Ese avance perpetuo hacia adelante, que empieza con un fontanero y termina con un héroe en movimiento, mantiene su fuerza porque cada paso tiene sentido dentro de un recorrido que nunca deja de empujar.